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Tuesday, December 9, 2014

"Are You, Are You, Coming to the Tree?" ("Mockingjay Part 1" - Francis Lawrence - 2014)

Sí, sí, sí: "Sinsajo".
El sinsajo es un pájaro genéticamente modificado, mezcla de sinsonte y arrendajo.

Vi "Los Juegos del Hambre" (de Gary Ross, director de aquella preciosa "Big") hace tiempo ya. Me pareció hermosa, sobre todo por la temática que planteaba y por el formidable papel de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence). Por la estética también, y ante todo por cómo abordaba la importancia y el poder de los medios de comunicación audiovisual. En efecto, en un país desolado por una cruel dictadura, se utiliza un sangriento reality show para mantener sojuzgada a la hambrienta y escasa población de doce distritos empobrecidos, cuya función económica es mantener el lujo y el glamour del Capitolio. Y la verdad es que me sacó de quicio que la película terminara como un culebrón donde el centro de la historia pasaba por una adolescente se debatía entre el amor de dos galanes: ¿Gale o Peeta?

Y entonces Camila me dijo que esperara a ver "En Llamas" y que acababa de publicarse la tercera parte de la novela de Suzanne Collins, "Sinsajo". "En Llamas" (Francis Lawrence, "Constantine") me encantó. Y "Sinsajo" es... hermosa.

Suzanne Collins y Francis Lawrence han creado una historia arrebatadora y un puñado de personajes adorables:
Absolutamente deliciosa es Effie Trinket, que es Elizabeth Banks, que en "Sinsajo" brilla como nunca, y que en "En Llamas" aparece con este increíble vestido de mariposas. Las líneas de Effie son de una candidez de cacerola, pero la amamos.

Adorable Effie

Veamos. Tenemos a Cinna (Lenny Kravitz), a Plutarch Heavensbee (Philip Seymour Hoffman, todos de pie), a Alma Coin (Julianne Moore, todos de rodillas), a Haymitch Abernathy (Woody Herrelson), a Johana Mason (Jenna Malone, increíble esta chica), a Caesar Fickerman (maravilla de maravillas Stanley Tucci). Y por aquí dejaron su estela Wes Bentley, Donald Sutherland, Amanda Plummer, Sam Claflin y a los chicos lindos Josh Hutcherson (Peeta Mellark) y Liam "el hermano de Thor" Hemsworth (Gale).

"Sinsajo" ya no muestra al Capitolio glamoroso de "En Llamas", y ya no hay vestidos impresionantes para las cámaras.  Sin embargo, sigue siendo una historia donde lo central es la propaganda audiovisual. Y sí, tiene acción y aventura y muy poquito romance. Pero tiene un metamensaje potente que, te aseguro, llega. "Sinsajo" cobra vida cada vez que Jennifer Lawrence aparece con toda su fuerza. Cada vez que aparece Julianne Moore con todo su oficio, cada vez que Philip Seymour Hoffman (te querremos siempre) habla con su voz profunda desde esa eternidad de Heavensbee. La vi doblada al mexicano la primera vez. Porque ya es descarado el doblaje "neutro" en Latinoamérica: te rompen la madre, te piden que no mames güey y cosas así. Pero todavía (algo me dice que por poco tiempo) se pueden ver las películas en versión original. Porque hasta tuvieron la grandiosa idea de doblar a Jennifer Lawrence cantando. Por favor, si hay que aguantar películas dobladas, empecemos a doblar aquí.

Para los que escucharon a la chica de Guanajuato, Guadalajara o Tangamandapio asesinando esta linda versión de "The Hanging Tree", aquí la versión original interpretada por el Sinsajo.

Qué pena si no la ves. Vas a vivir envenenado por rastrevíspulas endogámicas que se solazan en lo que ellas mismas hacen. Qué feo: hasta Effie Trinket se despierta.

Abrazos.

Saturday, November 29, 2014

"Feeding the Hole" ("Romeo is bleeding" - Peter Medak - 1993)

Nueva York, a mediados del final del Siglo pasado. Jack Grimaldi (Gary Oldman) es un policía corrupto que tiene un negocio redondo: juega para la mafia avisando dónde y cuándo, y a cambio obtiene un gordo sobre con sesenta y cinco mil dólares -tax free- por cada chivatazo. La voz de la conciencia de Jack está en plena consonancia con los actos que realiza, motivo por el cual goza (Jack) de una paz espiritual envidiable. El juicio moral no está puesto en si lo que hace está bien o está mal. La conciencia elabora a posteriori, cuando las cosas ya se han escapado completamente de cualquier control.

A Jack le encantan sus mujeres, y las quiere a todas. En la película vemos a Sheri (Juliette Lewis), a su esposa Natalie (Annabella Sciorra, aquella promesa) y a la bella y malvada carnicera Mona (Lena Olin), pero sospechamos a muchas más. Pero una cosa hay que decir: aunque al parecer cada amor va arrastrando a Jack a un sin salida previsible, sangriento y doloroso, se trata del afán de elegir siempre y consistentemente el camino obviamente equivocado, lo que termina desencadenando no uno sino centenares de conflictos imposibles de manejar por un Romeo cegado de estupidez. Como dice Jack en off cuando tal vez es demasiado tarde: "Lo malo del amor es que te posee a vos".

Sherri


"Romeo is Bleeding" ("La sangre de Romeo" o "Doble Juego" según se esté acá o acullá) es un policial negro que en su momento fue opacado por títulos como "Forrest Gump" o "Pulp Fiction", y entonces pasó directamente (al menos para quien esto escribe) a una estantería de videoclub donde quien esto escribe tuvo la fortuna de trabajar. Es un decir, trabajar, pero hoy un videoclub se me antoja un anacronismo. No importa. Decía que esta película marcaba la cumbre de Gary Oldman como el inmenso actor que es (y que veríamos al poco tiempo repitiendo un papel parecido en "The Professional" de Luc Besson), y que hasta el día de hoy sigue demostrando ser.

Mona
Decíamos: Jack Grimaldi mantiene turbias y diferentes relaciones con tres mujeres turbias y diferentes. A su vez, trabaja para la policía de Nueva York y para la mafia. El pluriempleo no es buena cosa cuando a uno no lo dejan concentrarse, cuando uno es tan de vivir el momento. Y es así como de ser un peón en un juego de grandes, Jack se ve forzado a tomar decisiones, cosa que no es su fuerte. Cada decisión, desde este lado de la trama, se antoja evidentemente estúpida. Pero es el caso que cada decisión es verosímil si uno es Jack Grimaldi.


Natalie

La película tiene una dinámica veloz, circular, concéntrica, como mandan los cánones, porque uno nunca sabe por qué pero termina enredado en las mismas trampas una y otra vez.  No falta el relato en off, ni se ahorra en jazz ni en sangre. La secuencia de Lena Olin esposada en el auto no puede más de desesperante. Vamos a ver aparecer a Ron Perlman en un papelito corto y muy bien hecho, vamos a ver a Will Patton y a James Cromwell en deliciosos papeles secundarios, y vamos a enamorarnos y a llorar por Juliette Lewis y por Anabella Sciorra.

Diremos que Peter Medak ha sabido estar al frante de otras cosas, pero entre todas ellas uno se queda con el episodio "Peekaboo" de la serie "Breaking Bad", de la cual ya hablaremos (y será pecado).

La prótesis de Mona Demarkov
Me quedo para la despedida con eso de que "El infierno es saber que uno debía irse, y no haberse ido". Porque esas son las malas decisiones: tenés que irte, sabés que debés irte, incluso sabés adónde deberías irte, pero no te vas.

Entonces ¿Qué hacemos?

Abrazos

Tuesday, November 11, 2014

"White is not my color this evening" ("Haxel Princess" - Cherry Glazerr - 2014)

Cherry Glazerr es una banda de rocanrol californiana que me encontré buceando en la música de una película de James Wan. No se puede creer. Los primeros acordes y parece que retrocediéramos cuarenta años, cuando aún no escuchábamos ni siquiera nada.

El segundo disco de estas chicas se llama "Haxel Princess" y no tiene desperdicio. Se trata de una cosa que parece hecha al descuido, con una mezcla que te acerca al estudio, con una voz que te enamora en cada grito. Las letras apenas si se escuchan. Ojalá que nunca cambien esta mezcla espantosamente sucia, un punk rabioso con fortísimas reminiscencias psicodélicas. Una maravilla.

Arranca con "White's not my color this evening",  una cosa que empieza con aires de sesentas y se transforma en un punk furioso. Qué lindas cosas que hace la juventud.
El segundo tema se llama "Cry baby", para seguir rompiendo cosas. "Grilled Cheese" es el tercer tema, tal vez mi preferido, una dulzura que se derrite. Sigue "Haxel Princess", que dura lo que debe durar, porque es monótono a propósito pero con un solo de guitarra que te parte el esternón. "Glenn the Daugh" es una balada cortísima y muy triste que desciende hacia "Sweaty Faces", música de garage mal. "All my Friends" es su continuación, hacia una potentísima "Bloody Bandaid" que parece que la hubiera hecho el mismísmo Syd Barrett. Seguimos con "Teenage Girl" y terminamos con "Trick or treat dancefloor" que se diluye.

Pero mi versión del disco termina con el cover de Tiny Tim, "Tiptoe Through The Tulips", que Cherry Glazerr hace para la tercera parte de la película "Insidious" (las dos primeras de James Wan, la tercera de su creador, Leigh Whannell). Un tema raro en esta cosa rara de la oscuridad detrás de la puerta y del sol detrás de la muerte. Aquí está Tiny Tim cantando su  "Tiptoe Through The Tulips" tal como se escucha en "Insidious" mientras se te pone la piel de gallina.  Los idiotas se ríen de lo que temen.

Porque Cherry Glazerr es Insidious y es psicodélica, y le agradecemos a la música estas voces y estas ganas de desangrarse en una ficción, en un artificio, en una mentira, en un minutito de alegría y de horror y de final. Final. Final. Eso de la felicidad.

Acá se puede escuchar a Cherry Glazerr. Cuidado que enamora.
http://cherryglazerr.bandcamp.com

Abrazos

Thursday, October 9, 2014

"Buenas noches" (Concierto de Damon Albarn en el Gran Rex - 7/10/2014)

Y he aquí que nos mandamos para un Gran Rex repleto, ese teatro que parece angosto de tan grande, y que encima es empinadísimo, en el que debe caber aproximadamente bocha de gente. Aquí se venía la segunda noche de Damon Albarn en Argentina (es decir, en Buenos Aires, pero no vamos a llorar aquí), espectáculo del que a continuación vamos a hablar brevemente.

Albarn vino a presentar ese rosario cuentitas brillantes que es "Everyday Robots", su álbum solista de este año del Señor de 2014, y vaya si lo presentó. Damon se vino con una patota compuesta por Seye en el bajo y otros encordados, Pauli en batería,  Jess Wootton en guitarra y Mike Smith en teclados. Esto más un trompetista, un rapero oriundo de Ghana que a que no saben qué tema canta, y un coro onda gospel, compuesto por unas seis personas.


Damon dándole trabajo al pelado de seguridad, mientras repite que
no es que sea feliz, sino que más bien se siente alegre.
Con el heptagrama que lo acompaña en la gira sobre el telón de fondo y en el piano, una iluminación ajustadísima y un sonido que te vuela las chapas del cerebelo, Albarn fue mechando los temas del susomentado álbum con temas de Blur y de Gorillaz. No relataremos el concierto completo, pero sí diremos que el sonido en escena fue exquisito. Pero te juro que exquisito de que escuchabas cada instrumento y cada matiz. Dominan los graves de Seye, y por supuesto la voz de Albarn.

La banda tiene una precisión quirúrgica, esa que tanto nos agrada y que permite escuchar todo todo, sin un solo fallo ni un solo traspié. Diremos que los momentos más excelsos de este show excelso fueron también los más sutiles: "Hostiles", "You and me", "Hollow ponds"... "More than you know".  Y que como era un concierto de rocanrol, no faltó la oportunidad para dar  saltos y cabriolas. Más o menos. Por ejemplo en el momento "Photographs (You are taking now) - Kingdom of Doom", o en el momento "All your life". Ni qué decir del momento "Clint Eastwood".

Luego de una versión alargada de "Mr. Tembo", Damon y su banda en pleno se despidieron con "Heavy Seas of Love", saludando al público con reverencias, dejándonos con una boba sonrisa en el rostro y con el corazón abrazadito de música, flotando por una escalera y después por una vereda y una calle en la que la gente parecía sonreir también, porque tal vez no fuéramos felices, pero quién podía negar que nos sentíamos alegres.

Abrazos
 

Monday, September 22, 2014

El oficio de la cámara ("The Conjuring" - James Wan, 2013)

Vamos a tratar de hacer corto este post sobre la película "El Conjuro" de James Wan.
Empecemos diciendo una perogrullada: Los espectadores vemos desde la cámara. Es verdad que vemos lo que hay en la escena, los objetos, la ventana, el paisaje, los actores, la luz y la oscuridad. Pero vemos desde la cámara. Claro que están la edición y el montaje, pero ni la una ni el otro pueden reemplazar a una buena dirección de cámara. James Wan es un director de cámara como pocos se han visto.

En "The Conjuring", al igual que en otras películas de este director ("Saw", "Insidious", "Death Sentence"), Wan filma con fluidez de músico. Wan filma en contínuo, filma con suavidad. Es por eso que consigue, con una historia previsible y super trillada, que uno se muera de miedo y se mantenga en vilo por ver lo que no se ve. Porque lo peor (esto es tuyo, Patricia) es "lo que no se ve". James Wan juega a deshilachar tu cerebro: "Está ahí, detrás tuyo. Y me está mirando". Y no hay, al parecer, absolutamente nada más que aquello con lo que uno puebla la oscuridad.

Dentro de una película hecha con planos secuencia que aluden y cantan loas a Alfred Hitchcock y a Brian De Palma, Wan inserta un "found footage" para reírsele en la cara a... en fin, a todas las películas de sustos, o a la vanguardia que busca la complicidad en la distancia en vez de buscar arrobarte en la abstracción. El "found footage" te pone a salvo, porque lo que se ha filmado con la cámara casera le ha ocurrido a otro, no a vos. Una película, un documental o un informe periodístico en clave de cámara casera, te pone a una distancia enorme en tiempo y espacio de aquello que estás viendo. Te pone a salvo, te convierte en ajeno, te transforma en espectador sin opinión, o cuya opinión no viene al caso, te anula. El "found footage" te excluye.

Este muchacho Wan ha comprendido otra perogrullada: eso del abandono del escepticismo ante la contemplación de la obra. Bah, comprendido es decir poco: el tipo sabe lograr que abandones la incredulidad, mediante los compases que propuso William Friedkin en su momento, porque las cosas buenas deben cocinarse con un ritmo, y la cuestión está en mantener el ritmo sin dejar decaer la tensión. Entonces agregamos eso de la intensidad en el momento en que ya no das más, y aquí nos tenemos completamente sumergidos en una historia absolutamente inverosímil. Es eso. Una película de terror es eso. Lo demás son sustos. Y otra cosa: la cámara en manos de un maestro en este oficio exige muchas cosas, muchas, muchas cosas técnicas, mucho trabajo, mucha planificación y mucho y obsesivo detalle. Y exige buenos actores. Mirá el trailer aquí. Mirá los objetos, mirá la luz, mirá el vestuario, mirá la luna del espejo, mirá cómo se mueve la cámara, mirá lo que no se ve.

Ahora bien, "The Conjuring" es la historia de una serie de sucesos muy extraños que ocurren en el seno de una familia, que cuando ya no da más de incómoda, recurre a una pareja de cazafantasmas (Patrick Wilson y Vera Farmiga) para que los ayude. Y "Romeo y Julieta" es la historia de dos adolescentes provenientes de familias adversarias, cuyo mutuo amor los arrastra al más trágico de los finales. "The Conjuring" no es una película de final: es una narración exquisita.

Al final lo hice largo. Qué va'cer.

Abrazos.


Sunday, September 14, 2014

Un disco - "Reflektor" (Arcade Fire, 2013)

"Arcade Fire" es una banda canadiense de rocanrol que suena muy bien. Sus integrantes son muchos, pero los fundadores se llaman Win Butler y Règine Chessagne. Dicen por ahí que lo que hacen se llama indie rock. Allá ellos, los que dicen. Suenan muy, pero muy bien.

A quien escribe le fue dado conocerlos de nombre por causa del festival Lollapalooza Argentina 2014, en el que cerraron la primera noche. Por suerte, el concierto completo está aquí. No tiene desperdicio.


En escena son una banda con unos ocho o diez integrantes, que ejecutan instrumentos varios y algunos muy raros, y que cuidan muchísimo el vestuario (mirá el vestido de Règine en Lollapalooza), el maquillaje, y en general lo que va pasando en el escenario. Un cuidado enternecedor que uno sabe agradecer. Usan disfraces y máscaras, y parecen divertirse mucho. And it's contagious, como dice Regina Spektor. Aquí van a encontrar el video (veintidós minutos) de "Here comes the night time", dirigido por Roman Coppola (hijo del que te dije y hermanito de la que te comenté). Aparecen James Franco, Ben Stiller y Bono. Hicieron la banda sonora de una de las películas más hermosas del año pasado, "Her", de Spike Jonze. El mencionado además les ha dirigido varios videos, entre los cuales diría que el de "The suburbs" es el más bonito.

"Reflektor", el disco que ahora nos congrega (en su edición para iTunes), es un álbum doble donde "Arcade Fire" se pasa por el quinto forro todas las formas. Las canciones duran lo que necesitan durar, suenan como tienen que sonar y cambian cuando tienen que cambiar. Empieza con  "Reflektor", que es toda una historia de por sí: Empieza con esa percusión electrónica y con sonidos previsibles, hasta que te ataca la voz de Règine cantando en francés y te da toda la vuelta en una serie de cambios que no te ves venir. Luego viene "We exist",  de ritmo pegadizo y un final lleno de ruiditos, que dan paso a "Flashbul Eyes", un tema cortito, en tiempo de cumbia como el que sigue, la cumbre de  "Here comes the night time", un tema festivo que dice cosas como "Si buscás el infierno, empezá por adentro". Una suerte de "No hay mañana", como que es cierto. A continuación, una joya de puro rocanrol que se llama "Normal Person", que es mi preferida por letra y por música, y por esas guitarras haciendo una escalita de lo más bien puesta donde debe ir. Y esos coros que se dibujan y desdibujan ¿Se puede mezclar tan bien? Se puede.

¿Existe algo tan raro como una persona normal?
¿Hay alguien que sea tan cruel como una persona normal?
Esperando a la salida, querés saber si sos normal.

¿Lo sos?


Estoy tan confundido. ¿Soy normal?
Mirá, no podría decirte si soy normal, la verdad,
Creo que soy lo suficientemente copado, pero ¿Soy lo suficientemente cruel?
¿Soy lo suficientemente cruel para vos?

Continuamos con "You already know", porque ya encontramos la línea del rocanrol y (aviso) no la vamos a soltar más. Un tema brillante. "Joan of Arc" cierra el primer disco, como para que quede claro que estamos escuchando a una de las bandas de rock más originales de esta época. La voz de Win le hace los coros a los coros de Règine, que te mata de amor hacia el minuto tres. Increíble y vamos por más.

El segundo disco empieza con la obertura "Here comes the night time II", un grito contenido. "Awful Sound (Oh Eurydice)" es lo que sigue, una pieza bella con un cambio triunfal y un final de himno. Tres temas en uno, Mami. Por si esto fuera poco, el disco sigue con esta maravilla que es "It's never Over (Hey, Orpheus)", otra de mis preferidas, que te hace bailar los antepasados muertos en los '80. Continuamos con un ritmito electrónico y sensual en "Porno". Sigue el festivo "Afterlife", que te va a sorprender llevándote a una melancolía que puede bailarse. Otro de mis preferidos entre todos estos preferidos. El disco doble termina con "Supersymmetry", que dura más de once minutos, y que es toda una obra en sí, compleja y extraña, con un dejo de beso de despedida y un silencio que es música.

"Arcade Fire" es una banda canadiense de rocanrol que quería escuchar antes de conocerla, que es generosa en sonido y matices, que tal vez (vaya a saber) esté de moda, y que encima suena muy bien.

Abrazos.
           

Wednesday, September 10, 2014

"Pero el amor es máaas fuerte..." (Tango Feroz - Marcelo Piñeyro -1993)

Obedeciendo a alguna necesidad que solamente puedo sospechar, por estos días se reestrena remasterizada la obra de Piñeyro, que con libro de Aída Bortnik, que disque que relata las desventuras de una visión del reflejo del fantasma de una leyenda del rock argentino: Tanguito Ramsés, o Tanguito. Búsquenlo en la Wikipedia.

Por la época en que esta película se filmó pasaban algunas cosas como las siguientes: El rocanrol vernáculo había evolucionado (ya tenía casi treinta años, si contamos desde Los Beatniks) hacia cosas muy variadas, la mayoría buenísimas y sorprendentes. El cantar o no cantar en castellano ya era una discusión del medioevo, el compromiso social se daba tan por sentado como la droga, el alcohol y el reviente. En cine, se empezaba a dejar un poco la necesaria actividad digestiva que masticaba obras con temas relacionados con la dictadura, con el fin de metabolizar los años de silencio. Se empezaban a hacer productos comerciales de bastante dignos a muy buenos. La estética de Alan Parker estaba muy de moda, al punto de que el cineasta de FA-UNEN, Fernando Pipo Solanas, se la pidió prestada para hacer "Sur" y "El exilio de Gardel". Eso y una máquina de humo que creo que todavía no la devuelve. Habíamos entrado en los dorados '90, que todavía hoy estamos pagando en incómodas cuotas.

Y aquí llegaba "Tango Feroz", de la mano de Alan Par..., perdón, de Marcelo Piñeyro.

Este auténtico bodrio sin salvación posible se hizo sobre  un libro en el que las canciones de Tanguito parecen compuestas por Joni Mitchel, donde "La Balsa" no se escucha ni de casualidad, sino que en su lugar el leitmotiv es una canción que gracias a Dios es mala de cojones, y que dice más o menos que en tu vida, ¡oh, Joven!, pueden acontecer muchísimas, pero muchísimas desgracias, pero que el amor... el amor es más fuerte. Tomá.  No me digas que lo habías escuchado antes. ¿No se te caen los calzone de lo original que es?

"La Balsa", por su parte dice otra cosa. Dice:

Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado
Tengo una idea, es la de irme al lugar que yo más quiera.
Me falta algo para ir, pues caminando yo no puedo
Construiré una balsa y me iré a naufragar.

Tengo que conseguir mucha madera.
Tengo que conseguir de donde sea. 
Y cuando mi balsa esté lista, partiré hacia la locura.
Con mi balsa yo me iré a naufragar.

Yo no sé si me explico. Tanguito (a quien se atribuye "La Balsa" en vez de al mendocino Julio Cleto Nebbia), no dice que el amor es más fuerte. Dice que quiere conseguir mucha madera, de donde sea, e irse hacia la locura. Tanguito se endrogaba sin remedio, y no tenía alma de líder sino que era un artista pobre, loco, verdugueado y apartado como un paria. Se cayó de un tren (o lo empujaron: en esa época en el San Martín cualquiera abría la puerta del tren, como hasta hace unos meses), en oportunidad en que se había escapado del manicomio. Para ir a casa.

Pero bueno, eso no es lo malo del engendro de Piñeyro. Al fin y al cabo, se trata de "La Leyenda de Tanguito", y si a la leyenda la quieren edulcorar al punto de que el prota recontracague a pedos a un amigo porque se está fumando un porro en el ñoba (te lo juro que tal cosa sucede en la película esta)... Y bueno. Y si quieren meterle una escena con Cecilia Dopazo bajo la lluvia, escena a la que sólo le falta el subtítulo "Coca Cola es Sentir de Verdad"... Y bueno. Y si en aquella época los créditos que te daba el Instituo Español del Cine incluían un vale por un Imanol Arias o un José Sacristán... Y bueno, le metemos a Tanguito un gurú gallego, un hospicio copiadito de "Birdy", y a otra cosa. No, lo malo no es ni siquiera Imanol Arias ni la pésima interpretación de la dupla Mirás - Dopazo, sino que jamás llega a saberse qué cuernos quiere narrarse. En serio ¿De qué se trata esta película? Es la historia de un muchacho que anda medio mal de la cabeza, que es re poeta, que canta rocanrol (ponéle) y que se enamora. No digamos biopic porque no lo es tampoco. Ah: mientras estas cosas suceden, unos muchachos y muchachas van versionando algunas canciones. 

Muchos se compraron el CD de Tango Feroz en aquella época. No sé si lo escucharon mucho, la verdad. Pero es un buen momento para rescatarlo y revenderlo. 

Sunday, September 7, 2014

"I Grieve" - Life carries on.

Sufro

It was only one hour ago 
It was all so different then 
There's nothing yet has really sunk in 
Looks like it always did 
This flesh and bone 
It's just the way that you would tied in 
Now there's no-one home 

I grieve for you 
You leave me 
'So hard to move on 
Still loving what's gone 
They say life carries on 
Carries on and on and on and on 

The news that truly shocks is the empty empty page 
While the final rattle rocks its empty empty cage 
And i can't handle this 

I grieve for you 
You leave me 
Let it out and move on 
Missing what's gone 
They say life carries on 
They say life carries on and on and on 

Life carries on in the people i meet 
In everyone that's out on the street 
In all the dogs and cats 
In the flies and rats 
In the rot and the rust 
In the ashes and the dust 
Life carries on and on and on and on 
Life carries on and on and on 

It's just the car we ride in 
A home we reside in 
The face that we hide in 
The way we are tied in 
And life carries on and on and on and on 
Life carries on and on and on 

Did I dream this belief? 
Or did i believe this dream? 
Now i can find relief 
I grieve

.....

Sufro porque me dejás
Y es tan difícil seguir
Cuando todavía se ama lo que ya no está.
Dicen que la vida sigue y sigue
......
Y lo que realmente jode es la página en blanco
El crujido de la jaula vacía
No lo puedo soportar
Sufro por vos, porque me dejás.
.........
La vida sigue en los que me encuentro
En todos los que andan por ahí
En los perros y en los gatos
En las moscas y en las ratas
En la podredumbre y el orín
En las cenizas y en el polvo
La vida sigue y sigue y sigue y sigue

Es simplemente este auto en el que vamos
La casa en la que vivimos
La cara en la que nos escondemos
La manera en la que nos amarramos
La vida sigue y sigue y sigue
.......
¿He soñado esta creencia
O he creído este sueño?
Puedo encontrar consuelo
Sufro.




Thursday, August 14, 2014

"No me sigas" ("El Fondo del Mar" - Damián Szifrón - 2003)

He aquí la road movie.

El motivo importa poco: es un engaño. El final importa poco: es un ahogo.
Szifrón centra el relato en la grasada del engaño, en la grasada del objeto, en el sinsentido de la revancha cuando no hay una gota de sangre. Szifrón relata en reverso que la venganza es un plato que sabe mejor hirviendo.

No importa que "Los Simuladores" tengan la crítica que tengan. Se hizo. Fue una desfachatez maravillosa. Y no importa si "Relatos Salvajes" es buena o no. Diremos algo cuando la veamos y si la vemos. Se hizo.

"El Fondo del Mar" es una película preciosa. Es una línea argumental bonita y cuidada, bien recortada y bien iluminada; se acelera cuando debe acelerarse y se sostiene cuando debe sostenerse. Es una pieza cuyo clímax contradice al propio relato, y que se saborea mejor cuando se la repiensa y reinventa. "El Fondo del Mar" te quiere a vos para completarse.

Ezequiel y Ana medio que están juntos. Él está muy enfermo de celos y ella es una histérica de libro. Aníbal es el tercero en discordia, pesado y ordinario como él solito. Pasan cosas (la secuencia del zapato es maravillosa), a raíz de las cuales Ezequiel persigue a Aníbal y su automóvil durante casi toda la película. Y ésto sería todo, si no fuera que nunca sucede lo que uno sospecha que debería suceder. Si no fuera que uno espera alguna justicia poética, o un golpe a tiempo, o un tiro o una cuchillada.

"El Fondo del Mar" no es justa ni es lógica. No es equilibrada ni es predecible. No se sabe y no se sabe ni un segundo después. No es una peli "de final" ni tiene vuelta de tuerca. Te sigo y veo lo grasa que sos, lo grasa que es el engaño y lo grasa que me vuelvo al seguir tu camino mierda. Te sigo y veo que no valés un fósforo, un minuto de Movistar, un pestañeo. Te sigo y me vuelvo cada vez peor y peor cosa.

Yo no sé si es buena. Yo no sé si es mala. Sé que me ha mantenido encantado y en vilo todo el tiempo, y eso agradezco. Sé otras cosas, además, acerca de esta toma entre las ramas y de este plano en plenilunio. Y sé que lo que importa, lo que importa, es no ser grasa, y tener el coraje de decir "ya no te quiero".

Abrazos.

Sunday, July 6, 2014

"¿Qué estás haciendo?" ("Inside Llewyn Davis" - Joel y Ethan Coen - 2013)

Greenwich Village en la década de 1960, el mundo va a volar en pedazos, tu disco no se vende, tu novia va a tener tu hijo y este gato se te escapa. Nada funciona como debería.

"Inside Llewyn Davis" es el nuevo y largamente demorado regalo que uno siempre espera de los Coen, porque sabe que va a ser completamente diferente del anterior. Es otra odisea ("Oh Brother, where art thou") pero en los '60 no hay dioses que te vayan a salvar. En este viaje, al compás de un delicioso folk, un artista le va a la saga a un gatito que se llama Ulises.

Llewyn Davis y Ulises. ¿Qué estás haciendo?
El trabajo de Oscar Isaac (Leewyn) es excelente, y está soportado por John Woodman (otra vez), F. Murray Abraham (para quien Llewyn audiciona) y Carey Mulligan, a quien vimos en "Orgullo y Prejuicio", de Joe Wright y en "The Great Gatsby" de Baz Luhrmann. Qué buena es esta chica por favor. Y la música, por supuesto. Porque Llewyn brilla cuando hace música y cuando, después de un corto silencio, estalla el aplauso de veinte personas. Todo lo demás que ya sabemos de los Coen: que la cámara habla, que la luz abraza, que el vestuario abriga.

Siempre volverás al comienzo. Toda Odisea está signada por Circe. Este film pequeñito y circular de los Coen vuelve a contar una historia sin pretensiones, porque la pregunta no tiene respuesta. ¿Qué estás haciendo?

Volver.   

Abrazos.

 

Friday, May 30, 2014

Un disco: "Begin To Hope" - Regina Spektor - 2006

"Regina... Regina... When is that song going to start?".
En cualquier biografía de Regina Spektor encontraremos que esta compositora y cantante nació en Rusia y emigró a Nueva York a los doce años. Que estudió piano desde muy pequeña, que siguió estudiando piano en NY y que a eso de los veintitantos escuchó a gente como Radiohead y Leonard Cohen. Que pertenece a una movida llamada "antifolk", una especie de subversión del folk, en el caso de Spektor con muchísimos elementos de blues, y a veces con piezas minimalistas en cuanto a los arreglos y la instrumentación, digamos que punk o al menos lo digo yo.

Regina toca el piano... Como ninguunaaa...

La poesía de Regina Spektor se caracteriza por tener más filos que una estrella ninja, y por exponer de manera divertida, con esa ironía histérica que sólo suelen permitirse las chicas, los aspectos más trágicos de la existencia. Regina habla del miedo, de la tristeza, de la muerte, de la locura, de la sobredosis, del irremediable final de absolutamente todo. No te gusta Regina Spektor si
 no has dejado que te enamore su poesía.

La voz de Regina Spektor es un postre denso hecho de matices dulces. La voz de Regina Spektor es la femineidad audible. No tiene edad, no puede saberse la edad que tiene. Hace ruiditos, hace ruidazos, dice "beha" por "better" si se le canta, dice "pradio" por "radio" si sirve a la sonoridad de una sílaba. La voz de Regina Spektor no tiene comparación antes ni después de sí misma, y no se parece a nadie su forma de cantar, cante acompañada por su piano y una vara (única percusión en "Little rich boy", "Oedipus" o esa maravilla que es "Pavlov's Daughter"), o cante acapella ("Aching to pupate").

La música de Regina Spektor es exquisita. Algunas obras son realmente complejas ("Chemo Limo", "Pavlov's Daughter", "Open", "Après Moi"). A Regina Spektor la versionó Peter Gabriel en su disco "New Blood", de 2012.

El álbum "Begin to Hope", en su versión extendida, trae diecinueve canciones. Las ocho últimas son bonus tracks, canciones que no estuvieron en sus primer disco de estudio "11:11". "Begin to Hope" marca una etapa con instrumentación menos básica que los anteriores, el citado "11:11", "Songs" (mi disco favorito de ella) y "Soviet Kisch". También podría decirse que es el arranque de una carrera más comercial, y las connotaciones las dejo para quien quiera pensar en eso. Es un disco bellísimo, que arranca con dos hits de melodía y arreglos que destilan optimismo, y letras que rebosan ironía, como son "Fidelity" y "Better".  Luego viene "Samson", una variante de la historia donde Regina se pone en la piel de una Dalila que no traiciona. "On the radio" trae la finitud y la soledad, a la manera de una noche tibia. "Field below", un blues con reviente vocal. "Hotel song", bellísima y necesaria historia de un amor de un día.
Y "Après Moi", sin duda la joya del disco. Una tragedia en sí misma.
Vienen luego "20 Years of Snow", que brilla, y "That Time", que golpea mucho, mucho. "Edit" con ritmo de síncope, "Lady", un blues lento y embriagado, para terminar con "Summer in The City", que es un beso.
La versión extendida trae "Baobabs", "Uh-Merica", "Düseldorf" y esta maravilla que les dejo aquí de regalo.

Regina Spektor:  "Music Box".

"... and start to... Feel mortality surround me
I close my eyes and think that I have found me
But life inside the music box ain't easy
The mallets hit the gears are always turning
And everyone inside the mechanism
Is yearning to get out..."

Como digo, es un disco esencial de esta artista gigante. No es mi preferido, pero evidentemente es un álbum hecho de elecciones, distante dos años del anterior "Soviet Kitsch". Un paso evolutivo fundamental en una de las artistas que más cerca tengo del corazón.

Abrazos






Thursday, May 15, 2014

"Un día te despertás, y te falta una pierna".

Aquí les presento a esta chica Mariana Bugallo.
Cuando cualquiera se cree artista porque rompe boludeces por Youtube, Mariana muestra que artista no es cualquiera.
Disfruten como chanchos de "Una Media".

https://www.youtube.com/watch?v=ZODtHzfaLxY

"Y sentís el vacío, y mirás la cama, donde debería estar si ese día fuese un día como cualquier otro. Uno de esos días en que tenés las dos piernas. Los nervios, las arterias, las venas, pegan la vuelta a la altura de la rodilla como nadadores profesionales: así hace la sangre, porque viene con el ímpetu propio de quien aspira llegar a los dedos.
Abrir los ojos, ese día, es un engaño. Creés que estás entero hasta que te das cuenta de que te falta una pierna.
Entonces, llamás a tu psicóloga, porque ella te dijo 'llamáme cualquier cosa'. Y a vos te parece que no es cualquier cosa, pero en un punto ella te dijo. Y te da instrucciones precisas de quedarte tranquila".

Genial. Absolutamente genial.

Abrazos

Wednesday, May 14, 2014

Un disco. El disco. "Everyday Robots" (Damon Albarn, 2014).

Porqué no habríamos de hablar de música, caramba.

Cuando uno de los artistas más grandes que han sido y son, Peter Gabriel, decide dejar "Genesis" para emprender el camino de solista, ya había grabado "The Lamb Lies Down On Broadway", que es un disco de Peter Gabriel. Luego vendrían otras cositas, pero en solitario están "Melt", "Scratch", "Car" y "Security". No necesariamente en este orden, porque los recito de memoria, pero esos son. Todos y cada uno, joyas. Diez vidas quisiera uno tener para poder escucharlos.

Y luego vino "So". Y si bien "Us", "Up" y las BSO y los compilados subsiguientes son maravillosos, "So" es la cumbre, trascendente, redondo, denso y maduro. A mi amado Peter Gabriel le llevó un camino de cuatro discos llegar a "So". Por siempre, EL disco de Peter Gabriel. Y mirá que tiene discos.

"Everyday Robots" es el "So" de Damon Albarn. Es uno de los discos más bellos y generosos que se me ha dado escuchar. No sorprende que el talento de Albarn haya parido este lamento dulce y poderoso. Le tomó años a Albarn llegar a "Everyday Robots", cómo no. Y el camino fue diferente del camino que llega a "So", cómo no. Pero en la constelación de discos brillantes, lo pongo al ladito del disco de Gabriel, y quien me haya conocido un poco sabrá que le estoy abriendo mi corazón a Albarn.

"Blur" y el britpop creo que me pasaron de largo por ser congéneres del grunge y del post-grunge, que nos enamoraban de tanta polenta. En el medio hubo mucha porquería porque uno pensaba que había tiempo para todo. Tuvimos la suerte de escuchar grandísimas, grandísimas cosas. Pero hay que escuchar a "Blur", aunque sea ahora porque nunca es tarde. Andamos escuchando (graciavó) el concierto del festival Coachella de 2013, que es un hermoso rejunte de cosas que nos suenan mucho y que nos gustan. Y luego, "Gorillaz". Ni más ni menos. Cada cosa que oímos de Gorillaz nos ponen los pelos de punta (es un decir), y queremos más.

Hablar de "Everyday Robots" es un crimen. Hay que escucharlo. Te deja lleno de música y armonías inesperadas, lejos de lo obvio, y que sin embargo cierran con un perfecto "clic" en tus orejas y en tu cabeza. La voz de Albarn, diez puntos aparte. Las letras, otro tanto. Distinto de lo que le has escuchado, pero emparentado. Un disco de una persona que se ha hecho amiga de sus miedos, que se anima a lo que sea.

El álbum va así: "Everyday Robots" abre con ruiditos y ritmo que avisa. "Hostiles" es triste y delicioso. "Lonely Press Play" en ritmo de bossa nova pero bien, bonito y fresco. "Mr. Tembo", para palmear, lindo y necesario justo en este punto del disco. "Parakeet", tres notas y una armonía de 44 segundos. "The Selfish Giant" y empezamos a ponernos verdaderamente profundos, porque es una obra maestra en sí. "You And Me", para seguir ya en el núcleo denso del disco, donde sigue ni más ni menos que "Hollow Ponds", una de mis preferidas. "Seven High" es la transición hacia "Photographs", mi canción favorita y que podría estar en "So" sin ningún problema. "The History of a Cheating Heart", con esa guitarra y esa melancolía. Y cerramos con "Heavy Seas of Love", precioso, precioso tema que levanta sin la más mínima estridencia.

Cada tema se entrelaza con el siguiente, y pondríamos en loop este disco completo. Y yo no sé si es conceptual, pero para mí lo es. Es el álbum conceptual de un músico tremendo que ha crecido y ha crecido bien. Como sé yo y quiero yo que crezcan los artistas que amo y que me alimentan el alma. El conceptual de un artista que sabe perfectamente qué hacer y que hace lo que quiere hacer. ¿Lo ves? Hay en este disco un cúmulo de trabajo enorme, para que pueda funcionar como funciona: suave, bellísimo y perfecto.

Abrazos

Post Scriptum: No habría escuchado este disco, me habría pasado por el costado, si no hubiera sido gracias a una inmensa artista que está siguiendo exactamente ese camino solitario y de buena compañía que es la búsqueda constante que emprenden los que son así de grandes como Albarn. Ni más ni menos, y muchísimo menos, menos. Cuánto nos alegramos de que existan. No te queda más remedio que brillar, día tras día, ruido tras ruido, clavo tras clavo. Mis respetos.  
  

Tuesday, April 22, 2014

Inverosimilitud ("Gloria", Sidney Lumet, 1999).

No.
No he visto la original de John Cassavetes de 1980. Y tal vez no la vea nunca.
"Gloria" es quizás la peor película de Sidney Lumet. Digamos que es un elogio del ojo, porque cada cuadro es una lección de encuadre, cada secuencia es una lección de dirección de cámara y cada fotograma es una lección de dirección de fotografía.

Gloria (Sharon Stone) sale de prisión, donde ha estado por tres años por culpa de su novio Kevin, quien no fue capaz de ir a visitarla ni una sola vez. A poco de salir de la cárcel, envuelta en un vestido negro que sólo ella puede hacer creíble en semejante escenario, va a reducir al novio y sus amigos gángsters a punta de pistola, y a rescatar a un niño que lleva consigo un secreto macguffin. A partir de aquí todo será escapar de la mafia y tratar de proteger a latina criatura.


Sharon Stone pagando un boleto del 42. Me bajo con ella, chofer.
La película es Sharon Stone. La película se regodea en la bellísima, jovencísima Sharon Stone y lo demás no importa. Y al girar en torno de Sharon Stone, le hace honor a la belleza porque Lumet pone lo mejor de sí en lo que más sabe: dirigir cámara. Sidney Travelling. Hay por lo menos diez secuencias que deberían subtitularse "así encuadra Sidney Lumet", pero que no le importan a nadie.
Tres minutos siguiendo a un auto. Otoño en un barrio de Nueva York. La transición del color, también en el suelo. La proporción áurea y toda esa estupidez. Aplausos.
Me da la impresión de que a veces los artistas pueden, tienen que, darse el lujo de filmar, hacer, escribir, cantar, opinar o pintar lo que les venga en gana en tal o cual momento, y que si te gusta o no te gusta, la verdad, es lo de menos, mísero gusano. En "Gloria", Sidney Lumet no hace más que cine. Cine al compás de las caderas de Sharon Stone, que ya me dirás si encontrás mejor pretexto.  "Gloria" es un milagro de luces y colores, y si el argumento es inverosímil, o si Sharon sobreactúa, o si te molesta tanta minifalda, la verdad es que puede no gustarte y está bien y allá vos y allá tus gustos.

Y la verdad es que, como Sidney Lumet ya está en el Cielo de los Artistas Inmensos, la crítica de los críticos (como esos cuatro patéticos pelotudos que están aquí a un costado, y que se atreven a criticar a Peter Jackson por "The Lovely Bones", Dios les quite las manos, sus únicas amantes),  le debe... en fin, importar poco. 
Lo bien que hace.

Abrazos.

Sunday, April 13, 2014

Asepsia y soledad ("Her", Spike Jonze, 2013)

Hace unos cuantos años ya, Spike Jonze interrogaba la naturaleza de las relaciones sentimentales utilizando como canal la calva de John Malkovich. "Me gusta estar con vos, cada vez que sos John Malkovich." Había que ver cómo el personaje de Catherine Keener esperaba como al autobús a que su amor estuviera en el cuerpo de Malkovich para entregarle el alma. Más o menos.

Presciendiendo, para no abundar, de comparaciones obvias entre "Her" y "Being John Malkovich", digamos que en "Her" Jonze vuelve a lanzar preguntas acerca de los canales a través de los cuales las personas nos encontramos, nos miramos y nos devolvemos la mirada, de cómo nos desencontramos y de cómo quedamos luego del desencuentro. Y es eso, ni más ni menos que una historia de amores, esta película, hecha de una inmensa, tierna y melancólica inocencia. Inocencia que no es de Spike Jonze, porque se me ocurre a mí que el director se debe haber divertido muchísimo haciendo esta preciosura, que cuando se vuelve a ver (yo necesité volver a verla, porque me quedaron ruiditos) se ve el espolvoreo de ironía con el que está servida.

Theodore (Joaquin Phoenix) está sobrellevando mal una ruptura sentimental, busca sucedáneos que no lo satisfacen, conoce a Samantha (Scarlett Johansson), ambos se encuentran mutuamente fascinantes, se enamoran, se conocen y eventualmente, uno de ellos evoluciona hacia otros lugares. Eso que sabe pasar. A ver: que los sucedáneos sean chats anónimos, que la fascinación provenga de las mutuas diferencias y que el desencuentro se produzca por la miríada de esas cosas que diferencian a uno del otro, no tiene nada de novedoso. Sí podríamos quedarnos en la siguiente anécdota: Samantha es un sistema operativo. Es un ser hecho de intelecto y alegría, que de una manera absolutamente natural adquiere sentimientos genuinos, y para quien en determinado momento la ausencia de presencia física deja de ser una barrera para convertirse en plena libertad. Theodore es su contrapartida triste, retraída, "childish" y autocompasiva hasta la náusea.

Dicho lo dicho, se lleva la palma la formidable actución de Phoenix, cuya mirada de cachorro triste ya preanuncia su ineptitud para jugarse desde el mismísimo afiche. Máxime si consideramos que supo interpretar a Johny Cash en "Walk The Line", de James Mangold. Y no olvidemos a su personaje en "To Die For", de Gus Van Sant (¡Ja! el que dirigió a su hermanito River en "My Own Private Idaho". Esas cosas.)

El Theodore de Joaquin Phoenix. "Pobrecito YO, tan solito que estamos". 

Dicho lo dicho, imposible no enamorarse de Scarlett Johansson aunque sea por Whatsapp, mirá. Pobres de mis amigos que vean esta película doblada.

El filme de Jonze transcurre con un ritmo propio, saludable, en ámbitos claros, abiertos y soleados. Los colores son vivos, la luz es clara y en general tibia, como los diálogos. El arte es apabullante de tan inteligente y minucioso. La música, mirá por dónde, es de Arcade Fire. Es una gran, gran película. Otra historia de amor fruto de la cabeza de Spike Jonze, historia que está muy cerquita del hoy en que vivimos en una época de ficción, en la que no importa cómo funcionan las cosas, y en la que usamos lo que tenemos a mano para protegernos de lo que nos da miedo, como siempre hemos hecho. Porque, Theodore, si eso era lo que estabas dispuesto a dar ¿qué otra cosa habrías de recibir?

Salute.


Un poquito más solos

"Cuando lo veas a Él, acordáte de mí. No te avergüences de mí. Decíle que yo también, si Él quisiera, me repartiría como un pan de amor entre la gente."
Se fue también Laclau y el banco anda flojito.
Un aplauso grande para Alfredo Alcón, mi querido Otelo en blanco y negro.

https://www.youtube.com/watch?v=j8pQPRL7vdE

Abrazos

Monday, March 24, 2014

"I'm running out of time" ("Nebraska", Alexander Payne, 2013)

Woody Grant (Bruce Dern) está en el comienzo de un viaje. Su hijo David (Will Forte) decide acompañarlo. Porque "Nebraska" es una road movie. Es el relato de un viaje que empieza con los primeros síntomas de la senilidad, cuando la cabeza dice basta, hasta aquí llegamos.

Sin embargo, lejos de propinar golpes bajos o de apelar a relaciones retorcidas y a reprimidos abusos que harían la delicia del psicólogo de tres al cuarto, y que harían de este filme otro melodrama medio pasable, la película de Alexander Payne transcurre en un clima de humor y de bondad que conmueve sin pizca agresión. Es una película bella, que se sostiene sin esfuerzo a fuerza de unas actuaciones a la altura del guión, de una estética sin rebusque pelotudo, de una narrativa sin pretensiones de innovación que ya están más vistas que el Dr. House.

Los personajes podrían ser de aquí nomás. Familia. Una vuelta a la inocencia con el extra del cinismo del que goza impunemente quien ya vivió lo que tenía que vivir, pero a quien le queda tal vez la parte más importante de todas, la que no a todos se les otorga: el provilegio de legar.
Y el legado no es el millón de dólares que dispara la historia. Porque en este film bello, amoroso en el mejor de los sentidos (¡Tener que aclarar!), en el que el color es el de los afectos más profundos y más incondicionales, el legado es aquí estoy. Aquí estoy. No a todos se les da.

Yo no sé en qué lugar del podio de la Academia habrá quedado esta preciosura de película. Y no me importa mucho, después de haber tenido el enorme placer de haber abrazado al Woody con el alma, gracias a ese enorme actor que es Bruce Dern. También puedo decir que es muy bueno lo que hacen Will Forte y Stacy Keach (este señor es infalible, la verdad). Escuché por ahí que hay una en la que Mathew Mac...uhghuyiyuw se saca la camisa, otra vez, y resulta que ahora adelgazó cantidad. Eso de engordar mucho o adelgazar mucho parece que vale tres cuartos de Oscar.
Hay otras más que parece que están bastante bien y que iremos viendo. Veremos.

Aquí deberán insertarse loas a la iluminación, al vestuario, a la fotografía. Aquí, por otra parte, van los aplausos a un casting que recuerda a David Lynch ("The Straight Story") o a los Coen ("Oh, Brother, Where Art Thou").

Nebraska es el lugar donde nos encontramos. Nebraska está a la vuelta de unos años. Nebraska es implacable, y también es una linda, linda oportunidad.
Abrazos.

Friday, March 7, 2014

"Together we stand. Divided we fall." ("House of cards", temporada 1, David Fincher)

Dos cosas diremos de entrada: La serie es buenísima. David Fincher dirige solamente tres capítulos, como para darle cuerda al estilo.

Crear un personaje como Francis Underwood entraña un riesgo enorme. Hay que poder sostenerlo. Aunque lo interprete el mismísimo Keyser Soze.
Pasa que el tipo es muchísimo más inteligente que los guionistas, con lo cual el pobre Francis empieza a hacer cosas que no van consigo mismo. Y aquí podemos decir que es su humana naturaleza  que lo hace obrar a veces de manera harto predecible y a veces un poco estúpida. Yo creo que Francis podría dar muchísimo más de sí, y que el problema es la humana naturaleza de los guionistas.

"House of Cards" es una excelente serie que trata sobre los entresijos de la política pasillero-lobbysta norteamericana, y que navega a dos aguas entre alguna problemática social y ninguna política de Estado, que sirven de marco y anécdota olvidable, para centrarse en las maniobras maquiavélicas de un señor que vive al servicio de su ego, con el entorno y herramientas propias de la alta política norteamericana. Acá no vamos a encontrar referencias a la política exterior norteamericana, y vagamente encontraremos alguna referencia a la interior. Esto porque uno quiere interpretar, porque la verdad es que el guión va por el lado del culebrón. Bien hecho, bien actuado, bien dirigido. Pero culebrón al fin.

Cantamos loas a los personajes de Francis, de Claire, de Peter, de Zoe, de Christina. Una pena que empiecen a demostrar debilidades demasiado obvias, que la fórmula:

Esto-que-parece-cerrado->En-dos-capítulos-sale-a-la-luz

Se descubra en el cuarto episodio. Lástima que Fincher no la siga dirigiendo... Y aun así, qué buena serie. Qué buen producto. Qué maravilla esto de ver que ciertos intelectos sólo tienen desarrollo posible en una pantalla, porque al final del día, un dron te puede mandar flor de corchazo en Yemen, sólo porque Undewood no pudo mantener a raya sus apetitos carnales.

Qué va'cer

Abrazos

Monday, February 3, 2014

Mockingjay

Todo el mundo de pie para despedir al maravilloso Philip Seymour Hoffman.
Siempre te querremos volver a ver.