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Saturday, April 25, 2015

Una cosa por otra ("The Killing", Veena Sud, 2011)

Encuentran muerta a Rosie Larsen en el baúl de un auto, en un lago en Seattle. Rosie tenía diecisiete años, padre, madre y hermanos, una tía. Durante los veintiséis días que siguen, uno por cada capítulo de las dos primeras temporadas de la serie, vamos a ser testigos de la investigación del asesinato de Rosie. 

Vamos a insertar aquí esta línea sobre cómo nos "The Killing" nos recuerda a "Twinn Peaks", con esa muerte que dispara gritos de secretos, miserias, egoísmo, culpa y mentiras. Y dejaremos la comparación aquí. También he visto fugazmente a Clarice Starling aquí. La detective Sarah Linden (Mireille Enos) y el detective Stephen Holder (Joel Kinnaman) van a ponerse al frente de una obsesión, por culpa de la cual van a estar a punto de perderlo todo, y van a perder demasiado. La trama, por supuesto, va apuntando a diversos sospechosos a medida que se hace más profunda y peligrosa, bajo escenarios lluviosos y densos y tristes. A medida que la mirada va hundiéndose en los personajes y los va lastimando más y más. Conoceremos a los implicados en el crimen al final de la segunda temporada, en el día veintiséis, a la vez que se decide una elección para alcalde manchada pos la sombra de Rosie. Todos van a quedar dañados, porque no hay finales felices y apenas si habrá un poquito de justicia, casi poética.

Los personajes de Enos y Kinnaman, y las cosas que les pasan, no pueden más de verosímiles. La tristeza de Linden contrapesada por la desesperada ansia de equilibrio de Holder conforman una de las duplas policiales más entrañables que hayamos visto. Si alguien desentona es Billy Campbell, en el personaje de Darren Richmond, porque la verdad es que este actor flojo es lo único flojo de la serie.  Nada del resto decepciona.

El pelo rojo de Sarah Linden al principio de la Temporada 3 de "The Killing". Se viene un serial killer.
"The Killing" está basada en una serie danesa llamada "Fobrydelsen", que quiere decir "Crimen" o similar en danés, y que está protagonizada por Sofie Grabol, que aparece brevemente en la adaptación norteamericana. Y por supuestísimo que "la danesa está mejor". Quién lo va aponer en duda.

Abrazos. 
 

Monday, April 20, 2015

"They sell paintings, and then pictures of the paintings and then postcards of pictures of the paintings" ( "Big Eyes" , Tim Burton, 2014)

Vamos a prescindir de la anécdota de género, puesto que tenemos opinión que no hace a la historia ni al cine. Tim Burton cuenta, a todo color, como en "Mars Attacks!", la historia que involucra a Margaret y Walter Keane, quienes entre las décadas de 1950 y 1960, protagonizaron una especie de fraude (que sólo lo es desde lo estrictamente legal) al hacer pasar la obra de uno como la del otro. No digo que el tema de género sea menor (que no lo es), sino que en el relato de Burton algunas miserias se hacen más patentes y otras más sutiles, y tal vez ahí esté lo mejor de la película.

Margaret (Amy Adams) viene cargada con una hija, huyendo de vaya a saber qué traumática ruptura, y conoce al encantador e histriónico Walter Keane (Christoph Waltz). Se enamoran el uno del otro, lo tuyo es mío y todo por el estilo, hasta que Margaret se da cuenta de que tal vez valga la pena dar a conocer que su obra es suya. Que la obra tenga el valor de un dibujito de postal, es otro cantar, y este es el segundo acierto de la película. Cabría preguntarse, en una segunda reflexión, si cierto tratamiento en apariencia superficial no es más que un magnífico recurso de la narración. Pero, claro, ésto está parcializado. Queremos a Tim Burton, para empezar.

Para seguir, lo mejor de la película, aparte del arte, son Amy Adams y Chistoph Waltz, a quien le han escrito líneas importantísimas y bellas en el relato, y que pasa de encantador a psicópata en un abrir y cerrar de ojos grandes. Nos ha encantado reencontrarnos con la bellísima Krysten Ritter, luego de haberla dado por muerta en "Breaking Bad". Nos ha encantado la música de Danny Elfman y el vestuario de la siempre brillante Colleen Atwood. Ésto no es menor. El arte es del equipo de "Harvey Milk", "Ironman" y "Hereafter". Lo que han hecho con la San Francisco de mediados del Siglo pasado es maravilloso, porque es un viaje al diseño y la arquitectura de la época, en la que nos vamos a zambullir aunque la crítica se niegue.

"Big Eyes" es una película hermosa, bien narrada, divertida e inquietante. ¿Qué otra cosa queremos? Queremos a Amy Adams, a Christoph Waltz y a Tim Burton. Arte es la crítica de la naturaleza humana, llena de miedos, gritos, defectos y dulzura. Esta gente hace arte. Qué querés que te diga.

Abrazos. 

Monday, April 13, 2015

"Lo reconozco: estoy internado en un establecimiento psiquiátrico." ("Die Blechtrommel", Günther Grass - Volker Schlölondorff, 1979)

De una de las novelas más hermosas que se hayan escrito, la primera de "la trilogía de Danzig", viene esta genial película de Volker Schölondorff.

Oskar Matzerath decide no crecer a partir de su tercer año de vida. Ya ha visto demasiado, tal vez, porque la historia comienza con su abuela siendo fecundada por un fugitivo en un campo de papas, allá en Danzig, que ahora se llama Gdansk. En el medio, las pobres almas que transitan la pobreza, la mezquindad, la crueldad, el amor, la guerra y la vida. "El Tambor de Hojalata" es una historia luminosa, narrada impecablemente y cuyo guión es también de Günther Grass. Invito a verla a quien no la haya visto. A quienes tengan tiempo y ganas de sumergirse en historias ajenas y lejanas para descubrirlas propias y cercanas, los invito a leer todas y cada una de las novelas de Günther Grass.

Günther Grass tuvo el mal gusto de morirse ayer. Se fue acompañado por el enorme Eduardo Galeano. Habrán de encargarles novelas en el Cielo. Acá siempre los querremos y siempre nos faltará otra vista de esas ciudades frías que terminaron siendo tan nuestras que moriríamos por ellas.

El molino va al paso, el molino va a prisa. El papel de Jan Bronsky me fue dado, aunque quise ser Oskar más de cien veces. Y más quise encontrar a mi Roswita Raguna. Quién sabe.

Abrazos

Saturday, April 11, 2015

"Si tuviera más talento para otra cosa, haría otra cosa." ("Rush", Ron Howard, 2013)

"Rush" es una especie de biopic, al menos en los primeros 30 minutos. Sí, cuenta la historia de la rivalidad entre dos pilotos de Fórmula 1 a mediados de la década de 1970 del Siglo pasado. James Hunt (Chris Hemsworth) y Niki Lauda (Daniel Brühl). 

Quien escribe fue, de chiquito, un fanático de la F1. No por Reutemann, sino por Niki Lauda. El piloto que estuvo en el Infierno y que volvió para ganar, y que aún sigue con vida cuando esto se escribe. Dejé la F1 hacia 1984, cuando Lauda ganó su último campeonato del mundo. Niki no era una máquina: era una sola cosa con la máquina, en una época en lo que lo más natural de este deporte era que los pilotos se mataran corriendo. Era una verdadera bestia corriendo. Los autos de F1 de esa época eran hermosos, rápidos y mortalmente peligrosos.

La película de Howard cuenta mayormente la temporada de 1976, cuando Lauda sufre un gravísimo accidente en la pista de Nurburgring. En este accidente la Ferrari de Lauda se incendia y el piloto permanece por más de un minuto en una nube de llamas y vapores tóxicos, a raíz de lo cual queda desfigurado, fracturado y con quemaduras en los pulmones. Cuarenta días después del accidente, Lauda está de nuevo a bordo de una Ferrari en el Gran Premio de Monza y sale cuarto. Ese año queda subcampeón, siendo triunfador James Hunt.

La largada de Nurburgring en 1976, según Ron Howard.


En "Rush" vemos esas máquinas desde una perspectiva que solo puede dar la cámara puesta en grúas y rieles, y no es que veamos maquetas ni reconstrucciones digitales. Son esos mismos autos, con aquellos movimientos bruscos en la salida, fruto de volantazos milimétricos. Howard ha puesto la cámara en lugares en los que a uno le hubiera encantado estar. Y es que al director de marras le encanta fabular sobre historias reales ("Apollo XIII", "A beautiful mind"), y debe reconocérsele su habilidad narrativa. 

La cámara en el casco de Hunt (Hemsworth), y la Ferrari de Lauda (Brühl) en el retrovisor.
Por lo tanto se dejan sentir la furia, el apasionamiento, la locura y el dolor. Y las ganas de ganar. Esta película me ha mostrado que Chris Hemsworth es un muy buen actor (sí, chicas) y confirma que Brühl... bueno, de Brühl ya sabíamos pero es, creo, el personaje que mejor ha compuesto hasta el momento. Basta ver los reportajes al verdadero Niki Lauda. 

Es una bella película, "Rush". Llena de nombres que son símbolos que perduran hasta hoy, pero por sobre todas las cosas es un emocionante culebrón acerca del valor y de eso de sobreponerse a la adversidad y a la derrota y a la muerte, que sería una terrible cursilería si no fuera porque Niki Lauda, su carrera, su historia y sus cicatrices son ciertas.

Los verdaderos Lauda y Hunt, en 1976.

Abrazos.

Friday, April 3, 2015

"Pero no bombardeen Barrio Norte" ("Iluminados por el Fuego", Tristán Bauer, 2005).

El 2 de abril de 1982, las fuerzas militares argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas, territorio argentino ocupado por Gran Bretaña desde 1833. Argentina estaba gobernada por una dictadura militar desde 1976, ya en franca decadencia para la época de la ocupación. El presidente de facto era el Tte. General Leopoldo F. Galtieri. El operativo tuvo un amplio apoyo popular en Argentina, y también aprobación de muchos sectores políticos, y de los medios de comunicación masivos. Por su parte, Inglaterra pasaba por una situación económica difícil, bajo el gobierno de Margaret Thatcher. La guerra de Malvinas es uno de los capítulos más dolorosos de todos los capítulos dolorosos que escribió la dictadura en Argentina.

"Iluminados por el Fuego"  es una ficción que arranca a principios del Siglo XXI, a partir del intento de suicidio de un ex combatiente (Vargas, Pablo Ribba), que desata los recuerdos y fantasmas de un ex camarada de armas devenido en periodista (Esteban, Gastón Pauls). La situación política y económica de Argentina a finales de los '90 era harto difícil otra vez, pero los recuerdos y fantasmas que se despiertan tienen que ver con las situaciones diarias que se vivían en las Islas: los jóvenes conscriptos se morían de frío y de hambre, y no pudieron ofrecer mucha resistencia ante el ataque inglés. A pesar de su coraje y de su amor por la Patria, fueron vencidos por las fuerzas inglesas y, lo que no puede comprenderse, humillados, torturados y ultrajados por sus jefes militares de carrera, hechos a la costumbre de humillar, torturar y ultrajar a su propio pueblo. Las tropas argentinas rindieron su posición el día 14 de junio de 1982, poco más de dos meses después del desembarco. La guerra marcó el final de la dictadura, el principio de una posición diplomática muy difícil para el reclamo argentino de soberanía sobre este enclave colonial inglés, y marcó para siempre la vida de quienes fueron enviados al frente de batalla a pelear una guerra perdida. La mayoría de los conscriptos tenía dieciocho años de edad.

La película de Bauer relata mucho del maltrato y la tortura de la que fueron víctimas los combatientes. La escasez de presupuesto trata de suplirse con un buen manejo de cámara y de la luz. La película transmite el frío y el dolor. Los combatientes fueron víctimas de muchas cosas además, durante y después de la guerra.

El 19 de febrero de 2015, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó un recurso presentado por ex combatientes para que se investiguen y juzguen delitos de lesa humanidad cometido contra los conscriptos.

"Ustedes han peleado como verdaderos soldados, y serán recordados por todos los argentinos como héroes", dice un alto jefe militar en la escena de la rendición de Puerto Argentino. "Un perro ladraba en la noche vacía, y al final de la calle, solo mi madre me esperaba con su abrazo".

P.S.: "Pero no bombardeen Barrio Norte" es una estrofa de una canción de Charly García llamada "No bombardeen Buenos Aires", que odié durante muchísimo tiempo hasta que creí comprender la ironía. Barrio Norte es un lugar coqueto de nuestra culta, lejana y ajena Capital Federal.

Abrazos.