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Tuesday, January 20, 2015

Regalos de y para David Lynch

Entre 1980 y 1990 se larga este buen señor a regalarnos cositas como "Wild at Heart", "El Hombre Elefante", "Dune", y la amadísima "Terciopelo Azul". Más adelante vendrían "Mullholland Drive", "Carretera Perdida" e "Inland Empire". Y esa maravilla de maravillas que fue "Twin Peaks", una de las mejores series de TV que hayan existido, y la mejor si no fuera por "Breaking Bad".

Amamos profundamente a David Lynch en este lugarcito. Y en el día de su cumpleaños, le deseamos mil años más. De más está decir que instamos a quienes esto leen a ver todas y cada una de las películas de David, como le decimos los amigos. Incluímos en la lista "The Straight Story", que creo ya recomendamos. Véanlo también en el documental "Side by Side", donde junto a Scorsese, Fincher, Rodríguez y Cameron habla de su transición sin retorno hacia el cine digital.

Como regalo a quienes también lo quieren, dejamos aquí su álbum completo "The Big Dream" (2013), para que lo disfruten online y lo compren si pueden. A mí me lo regalaron porque me porté bien: Le regalé un Lynch a mi hermanita del alma. Los regalos como esos siempre vuelven. Multiplicados.

Abrazos.

Thursday, January 15, 2015

"Mi papá era granjero. Como casi todos, en aquel entonces." ("Interestelar", Christopher Nolan, 2014).

Ay, este Christopher, siempre filmando su mejor película. Para colmo, lo tiene al Johnathan al lado, que le ayuda a escribir. Por suerte siempre se llevaron bien.
Hasta aquí, la mamá de Nolan.

En "Interestelar", este lindo planeta en el que vivimos por ahora, se encuentra en bastante mal estado como para sostener al género humano, debido a una muy prolongada sequía global. El polvo lo va cubriendo todo y las pestes se abaten sobre los cultivos, una pena, con lo que le gusta a la gente comer. Al menos hay paz: Luego de haber eliminado a muchísimos pueblos en la puja distributiva por lo poco que hay para comer, la NASA ha sido disuelta y la exploración del Cosmos ha sido cancelada, porque ¿Qué esperanza, en el sentido práctico, puede haber en investigar el Universo y desentrañar los misterios de la Naturaleza, o descifrar qué ecuaciones gobiernan esto o aquello?

En este contexto, más o menos, una niña recibe señales de un fantasma que juega con la gravedad en su cuarto, un padre decide salir a recorrer el espacio en busca de tres esperanzas inciertas, un muchachito se convierte en alumno brillante contra todo pronóstico, un abuelo sostiene hasta más de lo que puede, una hija se va a perseguir el sueño improbable de su admirado padre. Y el amor. Hay una viaje que dura lo que duran los viajes para cada uno, porque para nadie dura lo mismo nada, cuando los encuentros están tan separados entre sí por el tiempo, ese traidor enemigo de la simultaneidad, tan difícil de dominar. Tal vez.

Si en "Inception" Nolan  proponía ciertas reglas para regir la percepción del transcurso del tiempo dentro de los sueños, así como una arquitectura para el espacio, en "Interestelar" hay un absoluto desligue de aquellos requisitos (por otra parte, necesarios desde lo narrativo). "Interestelar" funciona también con ritmos internos variados, variables y anidados (¿este muchacho había dirigido "Memento", o me parece a mí?) gracias a que las reglas son más violadas y aprovechadas que seguidas a rajatabla. "Interestelar", finalmente, es un bellísimo canto épico acerca de la trascendencia de esta cosita racional, emocional, criminal, egocéntrica, sensible y única que se llama Humanidad, que ha evolucionado, resistido y buscado su razón de ser, y que sobrevive a los tumbos por proponerse metas que no se pueden alcanzar. Quizás.

Trabajan Mathew McConaughey (podría llamarse Pérez, también), Michael Caine, Anne Hathaway, John Lithgow, Matt Damon, Jessica Chastain ("Mamá", de A. Muschietti), Wes Bentley ("American Beauty", "The Hunger Games"), Casey Affleck (para mí, el Affleck bueno). Aplausos de pie para Mackenzie Foy ("The Conjuring", de James Wan) y la siempre bella Ellen Burstyn. El presupuesto es acorde, los efectos especiales y la creatividad puesta al servicio de que todo sea verosímil, ni qué decir.

Fui a ver esta película con Camila, y la proyectaron para los dos solos. Un cine grande para mí y para mi hija grande. Cami: seguís haciéndome muy, muy feliz.  Y sí, volvería a buscar tu Tweety una y mil veces.  

Saturday, January 10, 2015

El otro Fondo del Mar ("Relatos Salvajes", Damián Szifrón, 2014)

Ya te conté, Sarita, lo que me sucedió lejos en Berlín cuando nevaba. Estábamos en Mehringdamm Strasse y había gente muy berlinesa poniendo a parir esa porquería que se estrenaba en el Festival, una cosa superficial, efectista, un sinsentido meramente comercial llamado "Pulp Fiction".

Te conté (a esta edad uno no recuerda bien qué dijo ni cuándo lo dijo), te conté, Sarita, que hay una canción de Bob Dylan, el cantante de Nirvana, que se llama "Desolation Row". Es un pegoteo de imágenes y de discursos, y Dylan te juro, pero te juro Sarita, que no toma partido ni expresa un solito juicio moral acerca de Caín, Abel, el Jorobado, el Buen Samaritano, Ofelia, la Muerte, Noé, Einstein, Robin Hood, un Monje Celoso, el Fantasma de la Ópera, Casanova, dos Chicas Flacas, los Agentes, la Fábrica, la Máquina del Infarto, el Kerosene, el Castillo, los Aseguradores, Nerón, la Tripulación del Titanic, Ezra Pound y T.S. Elliot, los Cantantes de Calypso, los Pescadores, las Adorables Sirenas. Todos esos que mencionás, los conozco bastante bien, pero ¿sabés, Sarita? debo reacomodar sus caras y darles un nombre nuevo. Porque tanto y tanto se habla. Se dice tanta y tanta cosa, como si hubiera que juzgarlo todo. ¿Por qué no disfrutás, Pelotudo? ¿Por qué no reconocés cuando alguien te regala dos horitas de maravilla? La gente  hace así: se construye un púlpito con dos, tres, mil libros, cuatro cintas VHS, cuatro DVDs, una guitarra, tres pelucas y un ego o un eguito, y se sube y dice: ésto o aquello y así sí pero así también y habría que haber sacado la tortilla antes porque me gusta babé.

No pienso hablar de esta película, ni un cachito así. Jamás diré, Sarita, que la cámara y el desapego hacia el compromiso, qué mierda ni qué Oscar Wilde hablando de Dorian Gray, que el casting, que el  rechazo al juicio aposta, al que todo el mundo es tan afecto. Porque ir o no ir, verla o no haberla visto, hablar bien o hablar mal, hacerla mierda o idolatrarla se han convertido en toda una toma de partido ideológica de cuatro pesos con cincuenta, y ¿sabés qué, Sarita?: las posiciones ideológicas que pasan por la envidia o el espejismo pelotudo me tienen las pelotas por el piso. No cometeré el pecado del que se arrepintió el mejor crítico de cine que he leído en mi vida, Aníbal Vinelli, que quiso no hablar de "The Wall" y terminó su crítica diciendo "Al final hablé. Me doy asco."

No me escribas. No me escribas al menos que envíes la carta desde Desolation Row. Al fin y al cabo, aquí nos gustan "Interestelar", "Gravity", "True Grit", "Nebraska" y "Sinsajo".
Y al fin y al cabo,  "La Ilíada" se queda siempre en la anécdota.

Abrazos.

Thursday, January 8, 2015

Ojo al Goya (Relatos Salvajes, Damián Szifrón, 2014)

Antes de que salga algo de los Goya, dejamos constancia de que la película de Szifrón nos pareció muy, muy buena. Y de que si no hemos dicho nada antes ha sido por no pegarnos a todo toooodo y de tooodos los colores que se dijo de "Relatos...", porque queremos aportar una mirada tranquila y reflexiva, a ver si sirve. Pero gustarnos, nos encantó.
Abrazos