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Friday, May 30, 2014

Un disco: "Begin To Hope" - Regina Spektor - 2006

"Regina... Regina... When is that song going to start?".
En cualquier biografía de Regina Spektor encontraremos que esta compositora y cantante nació en Rusia y emigró a Nueva York a los doce años. Que estudió piano desde muy pequeña, que siguió estudiando piano en NY y que a eso de los veintitantos escuchó a gente como Radiohead y Leonard Cohen. Que pertenece a una movida llamada "antifolk", una especie de subversión del folk, en el caso de Spektor con muchísimos elementos de blues, y a veces con piezas minimalistas en cuanto a los arreglos y la instrumentación, digamos que punk o al menos lo digo yo.

Regina toca el piano... Como ninguunaaa...

La poesía de Regina Spektor se caracteriza por tener más filos que una estrella ninja, y por exponer de manera divertida, con esa ironía histérica que sólo suelen permitirse las chicas, los aspectos más trágicos de la existencia. Regina habla del miedo, de la tristeza, de la muerte, de la locura, de la sobredosis, del irremediable final de absolutamente todo. No te gusta Regina Spektor si
 no has dejado que te enamore su poesía.

La voz de Regina Spektor es un postre denso hecho de matices dulces. La voz de Regina Spektor es la femineidad audible. No tiene edad, no puede saberse la edad que tiene. Hace ruiditos, hace ruidazos, dice "beha" por "better" si se le canta, dice "pradio" por "radio" si sirve a la sonoridad de una sílaba. La voz de Regina Spektor no tiene comparación antes ni después de sí misma, y no se parece a nadie su forma de cantar, cante acompañada por su piano y una vara (única percusión en "Little rich boy", "Oedipus" o esa maravilla que es "Pavlov's Daughter"), o cante acapella ("Aching to pupate").

La música de Regina Spektor es exquisita. Algunas obras son realmente complejas ("Chemo Limo", "Pavlov's Daughter", "Open", "Après Moi"). A Regina Spektor la versionó Peter Gabriel en su disco "New Blood", de 2012.

El álbum "Begin to Hope", en su versión extendida, trae diecinueve canciones. Las ocho últimas son bonus tracks, canciones que no estuvieron en sus primer disco de estudio "11:11". "Begin to Hope" marca una etapa con instrumentación menos básica que los anteriores, el citado "11:11", "Songs" (mi disco favorito de ella) y "Soviet Kisch". También podría decirse que es el arranque de una carrera más comercial, y las connotaciones las dejo para quien quiera pensar en eso. Es un disco bellísimo, que arranca con dos hits de melodía y arreglos que destilan optimismo, y letras que rebosan ironía, como son "Fidelity" y "Better".  Luego viene "Samson", una variante de la historia donde Regina se pone en la piel de una Dalila que no traiciona. "On the radio" trae la finitud y la soledad, a la manera de una noche tibia. "Field below", un blues con reviente vocal. "Hotel song", bellísima y necesaria historia de un amor de un día.
Y "Après Moi", sin duda la joya del disco. Una tragedia en sí misma.
Vienen luego "20 Years of Snow", que brilla, y "That Time", que golpea mucho, mucho. "Edit" con ritmo de síncope, "Lady", un blues lento y embriagado, para terminar con "Summer in The City", que es un beso.
La versión extendida trae "Baobabs", "Uh-Merica", "Düseldorf" y esta maravilla que les dejo aquí de regalo.

Regina Spektor:  "Music Box".

"... and start to... Feel mortality surround me
I close my eyes and think that I have found me
But life inside the music box ain't easy
The mallets hit the gears are always turning
And everyone inside the mechanism
Is yearning to get out..."

Como digo, es un disco esencial de esta artista gigante. No es mi preferido, pero evidentemente es un álbum hecho de elecciones, distante dos años del anterior "Soviet Kitsch". Un paso evolutivo fundamental en una de las artistas que más cerca tengo del corazón.

Abrazos






Thursday, May 15, 2014

"Un día te despertás, y te falta una pierna".

Aquí les presento a esta chica Mariana Bugallo.
Cuando cualquiera se cree artista porque rompe boludeces por Youtube, Mariana muestra que artista no es cualquiera.
Disfruten como chanchos de "Una Media".

https://www.youtube.com/watch?v=ZODtHzfaLxY

"Y sentís el vacío, y mirás la cama, donde debería estar si ese día fuese un día como cualquier otro. Uno de esos días en que tenés las dos piernas. Los nervios, las arterias, las venas, pegan la vuelta a la altura de la rodilla como nadadores profesionales: así hace la sangre, porque viene con el ímpetu propio de quien aspira llegar a los dedos.
Abrir los ojos, ese día, es un engaño. Creés que estás entero hasta que te das cuenta de que te falta una pierna.
Entonces, llamás a tu psicóloga, porque ella te dijo 'llamáme cualquier cosa'. Y a vos te parece que no es cualquier cosa, pero en un punto ella te dijo. Y te da instrucciones precisas de quedarte tranquila".

Genial. Absolutamente genial.

Abrazos

Wednesday, May 14, 2014

Un disco. El disco. "Everyday Robots" (Damon Albarn, 2014).

Porqué no habríamos de hablar de música, caramba.

Cuando uno de los artistas más grandes que han sido y son, Peter Gabriel, decide dejar "Genesis" para emprender el camino de solista, ya había grabado "The Lamb Lies Down On Broadway", que es un disco de Peter Gabriel. Luego vendrían otras cositas, pero en solitario están "Melt", "Scratch", "Car" y "Security". No necesariamente en este orden, porque los recito de memoria, pero esos son. Todos y cada uno, joyas. Diez vidas quisiera uno tener para poder escucharlos.

Y luego vino "So". Y si bien "Us", "Up" y las BSO y los compilados subsiguientes son maravillosos, "So" es la cumbre, trascendente, redondo, denso y maduro. A mi amado Peter Gabriel le llevó un camino de cuatro discos llegar a "So". Por siempre, EL disco de Peter Gabriel. Y mirá que tiene discos.

"Everyday Robots" es el "So" de Damon Albarn. Es uno de los discos más bellos y generosos que se me ha dado escuchar. No sorprende que el talento de Albarn haya parido este lamento dulce y poderoso. Le tomó años a Albarn llegar a "Everyday Robots", cómo no. Y el camino fue diferente del camino que llega a "So", cómo no. Pero en la constelación de discos brillantes, lo pongo al ladito del disco de Gabriel, y quien me haya conocido un poco sabrá que le estoy abriendo mi corazón a Albarn.

"Blur" y el britpop creo que me pasaron de largo por ser congéneres del grunge y del post-grunge, que nos enamoraban de tanta polenta. En el medio hubo mucha porquería porque uno pensaba que había tiempo para todo. Tuvimos la suerte de escuchar grandísimas, grandísimas cosas. Pero hay que escuchar a "Blur", aunque sea ahora porque nunca es tarde. Andamos escuchando (graciavó) el concierto del festival Coachella de 2013, que es un hermoso rejunte de cosas que nos suenan mucho y que nos gustan. Y luego, "Gorillaz". Ni más ni menos. Cada cosa que oímos de Gorillaz nos ponen los pelos de punta (es un decir), y queremos más.

Hablar de "Everyday Robots" es un crimen. Hay que escucharlo. Te deja lleno de música y armonías inesperadas, lejos de lo obvio, y que sin embargo cierran con un perfecto "clic" en tus orejas y en tu cabeza. La voz de Albarn, diez puntos aparte. Las letras, otro tanto. Distinto de lo que le has escuchado, pero emparentado. Un disco de una persona que se ha hecho amiga de sus miedos, que se anima a lo que sea.

El álbum va así: "Everyday Robots" abre con ruiditos y ritmo que avisa. "Hostiles" es triste y delicioso. "Lonely Press Play" en ritmo de bossa nova pero bien, bonito y fresco. "Mr. Tembo", para palmear, lindo y necesario justo en este punto del disco. "Parakeet", tres notas y una armonía de 44 segundos. "The Selfish Giant" y empezamos a ponernos verdaderamente profundos, porque es una obra maestra en sí. "You And Me", para seguir ya en el núcleo denso del disco, donde sigue ni más ni menos que "Hollow Ponds", una de mis preferidas. "Seven High" es la transición hacia "Photographs", mi canción favorita y que podría estar en "So" sin ningún problema. "The History of a Cheating Heart", con esa guitarra y esa melancolía. Y cerramos con "Heavy Seas of Love", precioso, precioso tema que levanta sin la más mínima estridencia.

Cada tema se entrelaza con el siguiente, y pondríamos en loop este disco completo. Y yo no sé si es conceptual, pero para mí lo es. Es el álbum conceptual de un músico tremendo que ha crecido y ha crecido bien. Como sé yo y quiero yo que crezcan los artistas que amo y que me alimentan el alma. El conceptual de un artista que sabe perfectamente qué hacer y que hace lo que quiere hacer. ¿Lo ves? Hay en este disco un cúmulo de trabajo enorme, para que pueda funcionar como funciona: suave, bellísimo y perfecto.

Abrazos

Post Scriptum: No habría escuchado este disco, me habría pasado por el costado, si no hubiera sido gracias a una inmensa artista que está siguiendo exactamente ese camino solitario y de buena compañía que es la búsqueda constante que emprenden los que son así de grandes como Albarn. Ni más ni menos, y muchísimo menos, menos. Cuánto nos alegramos de que existan. No te queda más remedio que brillar, día tras día, ruido tras ruido, clavo tras clavo. Mis respetos.