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Thursday, August 29, 2013

"Vas a estar bien" ("Orange is the New Black", primera temporada.)

A sus veinte añitos, Piper (Taylor Schilling) se enamora perdidamente de Alex (Laura Prepon), quien se gana la vida un poquito fuera de la Ley. Por amor, por deseos de aventura, Piper lleva una valija con dinero de un lugar a otro. Una vez.

A sus treinta añitos, Piper está enamorada de Larry, un promisorio escritor que la adora. Es otra persona, con otra vida, otros propósitos y otras inquietudes. Diez años es un tiempo que media entre los veinte y los treinta -también- y solemos medirnos por décadas. Pero el delito de Piper se descubre dos años antes de la prescripción, y debe ir a prisión por quince meses. A una prisión de mínima seguridad. Lo que se dice una verdadera pena.



Entre una serie de cárcel de mujeres y una comedia livianita puede no haber relación. De hecho, "Orange is the New Black" no es ni una cosa ni la otra. La serie es una sorpresa tras otra, hecha de un día a día en el cual el desafío es mantenerse todo lo cuerdo que uno puede, como sea, con la ayuda del humor, los libros, la confianza, un teléfono. No estamos conquistando el mercado, no estamos luchando contra un poderoso holding ni contra un asesino serial: Lo que Piper debe hacer es aguantar quince meses en prisión. Ya te quisiera ver. "Prometéme que vas a esperarme para ver 'Mad Men'". Piper traficando con mechoncitos de su rubiez. ¿Estás llorando de tristeza, Piper? No. Estoy masticando ají picante. Hermosa, Piper. Larry empieza a ver 'Mad Men' por su cuenta: mal síntoma, Piper.

Taylor Schilling y Laura Prepon están fabulosas. Kate Mulgrew (Red), Abigail Savage... y Crazyeyes
La cámara también, el montaje, las transiciones bruscas. Cada capítulo es una joyita. Y sí, el tema de apertura es "You've got Time", de Regina Spektor - Rusita de mi vida: Como si necesitaras o hubieras necesitado legitimación.


Monday, August 26, 2013

¡Che! ¿Y si hacemos un thriller psicológico-policial? ("Tesis sobre un homicidio", Hernán Golfrid, 2013)

Hablemos claro: Qué bodrio, Dios mío. Pero qué bodrio.
Ni comparemos. No mentemos a nadie por ahora. Digamos lo siguiente: El guión está lleno -está hecho- de frases remanidas enunciadas como genialidades, casi siempre en la vecindad de la relación entre Ley y Justicia. Sólo falta que después de pronunciarlas, el insufrible Ammann diga "¡Ja!". O peor: "¡Je!". Pero eso no es todo, ¡qué va'ser todo!

En la facultad de Derecho de la UBA, en el marco de un seminario de posgrado después del cual los alumnos deben escribir una "tesis" (¡Aia!), bajo la tutela del circunspecto y dedicado profesor (Ricardo Darín), aparece un estudiante (Alberto Ammann) con quien el profe tiene un misterioso pasado en común. A todo esto, encuentran a una chica muerta en el estacionamiento, ahí delante de todo el mundo. El personaje de Darín, mediante un mecanismo, se mete a investigar el crimen, pasando en menos que canta un gallo de circunspecto y dedicado catedrático poco interesado en el ejercicio del litigio, a una especie de Clarice Starling entre asustada y fascinada por los misterios del hecho criminal de marras. "Todo está en los detalles". ¡Je! Al personaje de Ammann le llora la cara de sospechoso, y Darín empieza a sospechar... en fin, nadie le cree, el profe se convence cada vez más, y así.

Por supuesto, aparece una chica que resulta ser hermana de la finada. Y pediríamos al cielo que esta niña no tratara de hacerse la asustada o la desesperada, pero sería en vano. Al rato nuestros peores temores se hacen realidad y ya la tenemos haciendo de actriz a la Calu Rivero. Dios nos librara, pero no. A esta altura uno no sabe a qué se está quedando.

Se establece una especie de duelo así muy psicológico del tipo yo sé que vos sabés que yo sé ¡Je!, y hablamos de esto cuando en realidad hablamos de aquello, y vos también sabés e incluso el público sabe, porque el suspenso se nos quedó en algún punto de los títulos del inicio, ahí donde decía "Con el apoyo del INCAA".

Hay una secuencia en el MALBA que recuerda mucho a "Vestida para matar" de Brian de Palma (Dios me perdone). Hay una secuencia de un show de "Fuerza Bruta" que recuerda mucho a... a cualquier thriller de tres al cuarto donde se use la música ensordecedora y un ambiente un tanto sórdido para mostrar que hay un personaje desesperado y fuera de lugar ¿Lo ves? Hay una doctora que pela un perfil psicológico del criminal sacado de un libro de Thomas Harris, pero resumido.   Hay un conveniente abrecartas ¡Je! Y hay una escena de interrogatorio policial para el lucimiento de Ammann que te hace desear que lo deportaran al planeta de donde viene este muchacho, no sin antes borarrle la pretendida carita de inteligente y cínico con una goma de borrar boludos.

Por suerte se termina, y la verdad es que el final es tan pretencioso y obvio como previsibles son los diálogos (el montaje en paralelo directamente está mal hecho y destroza toda continuidad y fluidez, si es que tal cosa puede pedírseles a Rivero, Ammann y Puig. Y si me doy cuenta yo, es que está muy mal hecho). Se termina, digo, y se olvida al ratito nomás, no sin antes lamentar la hora y pico perdida, la guita de la entrada, no haber elegido la quinta parte de "Duro de Matar", y el frío que uno se comió. ¿Qué necesidad?

Abrazos

Thursday, August 15, 2013

"You're not gonna do anything." ("Fireflies in the Garden", Dennis Lee, 2008)

Los padres siempre encontramos una manera de marcar a nuestros hijos. Los hijos siempre encontramos la manera de devolver los golpes. Es la relación más enferma que existe. He vuelto a ver esta película.

"Luciérnagas en el jardín", basada en un poema de Robert Frost, es un melodrama familiar muy bien escrito, muy bien dirigido y con un reparto de talentos increíbles: Willem Dafoe, Emily Watson, Julia Roberts, Carrie-Anne Moss, la adorable Hayden Penettiere y Hayden Boyd (en el papel del joven protagonista Michael, papel que Ryan Raynolds hace denodados esfuerzos por destrozar). 

En una familia de clase media alta y culta, una desgracia actúa como disparador para que nos vayamos enterando de muchísimos y dolorosos secretos a voces. A voces, porque la verdad es que el punto más débil (aparte de "Linterna Verde" Raynolds) de la peli es su predictibilidad. Hay un ida y vuelta entre la preadolescencia del protagonista y su adultez, que es un ida y vuelta dentro de una relación que no tiene más salida que el perdón. Porque solamente el perdón del hijo puede redimir al padre y eso sucede después de que las marcas son tan viejas que ya no duelen o no duelen tanto.

No esperes grandes sorpresas, y hay veces que el diálogo (casi siempre fluido y natural) se hace demasiado cargado de significado que no hay. Pero a la hora de transmitir la ambigüedad de los sentimientos y los esfuerzos que uno hace para terminar queriendo a sus padres y a sus hijos, es efectivo. Lo mejor: Dafoe, Watson, Roberts y Boyd. Lo un poco menos bueno (aunque esperable en estos dramas americanos), un poquito de exceso de melodrama y algún lugar común narrativo. Lo peor, ya lo dije.

“He aquí  verdaderas estrellas que colman los  cielos, 
y aquí en la tierra,  llegan emulantes voladores, 
que aunque nunca se comparen  a las estrellas, 
(y en el fondo realmente nunca lo han sido) 
a veces logran parecerse a ellas. 
Sólo que, claro, no consiguen igualarlas”
(Robert Frost - Robado de http://www.dejamequetecuente.net/2010/02/luciernagas-en-el-jardin.html)



En la imagen, dos grandes actores. La película, un poco más de lo mismo. Pero mejor.

Abrazos