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Sunday, December 23, 2012

Dirigir el Infierno ("Se7en", David Fincher - 1995)

Si uno quiere hacer una de terror, deberá hacer referencia a William Friedkin. Si uno quiere dirigir una de suspenso, deberá refernciar a Hitchcock. Si uno quiere dirigir una película llamada "Seven", deberá hacer referencias numerológicas. "Seven", de David Fincher, tiene todo eso.
Cuidado. Las referencias numerológicas no tienen nada que ver con la superchería: son más bien referencias aritméticas. "Dos mil libros de doscienta cincuenta hojas". Ojo. Las referencias satánicas son muy, pero muy sutiles. Una pista: Los títulos finales están al revés.

Aquel año, Kevin Spacey también protagonizó "Sospechosos Habituales". Aquí, con Morgan Freeman y un brillante Brad Pitt, completa una trinidad que le da sentido a un "thriller" de antología.
Dos policías muy diferentes tratan de resolver un caso de asesinatos en serie que siguen un determinado patrón. La cosa es simple. La trama es perfecta. El vestuario es de academia. Cualquier cosa que parezca descuidada, no lo es. No hay una sola línea que sobre en el diálogo ni un solo plano que sobre en el film.

Las torres de alta tensión son inquietantes. Fincher lo sabe y lo usa. Usa más los planos recortados por esas estructuras que lo que usa la sangre y los cadáveres. Interpone líneas todo el tiempo. Interpone líneas, interpone lluvia, interpone el ritmo de un metrónomo. Porque acelera cuando quiere y frena cuando quiere. Porque suaviza con la inocente y reconfortante belleza  de Gwyneth Paltrow y, cuando es debido, lacera con la cándida y reconfortante ausencia de Gwyneth Paltrow. La santidad, porque es evidente que Fincher se ha documentado muy bien sobre el satanismo.

"Seven" es una película espléndida. Pero ante todo, es un trabajo bien hecho desde todas las componentes que requiere la narrativa cinematográfica.

Abrazos.


"Asesínense y empiecen todo de nuevo" ("Peter Capusotto y sus Tres Dimensiones", P. Saborido, 2012)

Empecemos con una cita erudita, que siempre garpa: "Es una elección política criticar a los medios masivos desde los medios masivos. En el universo de la representación mediática, es quizá la única elección de libertad que nos queda"(*).

Luego de lo cual, resistimos la tentación de preguntas tan retóricas como pelotudas acerca de la naturaleza política del humor. O del Arte. Dejamos esas reflexiones para cuando queramos hacernos los profundos porque la minifalda parece valer la pena.

Cómo nos hemos reído con Capusotto en su "Panfleto filocomunista en 3D". Cuánto nos ha gustado. Creo yo que el mérito está en que la ironía se mantiene finísima en el núcleo. Por afuera está la periferia puteadora y escatológica que ya esperábamos (aquí Capusotto no sorprende para nada), y que nos arranca la carcajada directa. Después está lo que uno quiera oír. Porque cuando Violencia dice "Si querés ver en 3D, a mí no me molesta: Ponéte los anteojos y miráme ésta", uno se ríe de manera automática, qué vamos a hacerle. Por otra parte, habrá que tener algo de juicio crítico para entender el capítulo Bombita Rodríguez, o el de la posesión del rollinga por parte del Demonio Careta. "Así en la Tierra como en el Ruby Tuesday". O "La droga y el entretenimiento", y la más obvia "Internet y el entretenimiento". No se salvan ni Facebook (R) ni los videojuegos ni los programas sobre catástrofes del History Channel (R). "¡Nooo! ¡Más rápido es ir por Poronga!". El capítulo "Ciudad del Orto" es una maravilla: quien quiera oír que oiga, porque hay muchísimo más que lo obvio.

La película completa está en http://www.youtube.com/watch?v=5XQLV5FbG7I
Disfrútenla.

Abrazos

(*) Umberto Eco, "La estrategia de la ilusión".

Sunday, November 25, 2012

"También vimos la claudicación a la vuelta de la esquina." ("Néstor Kirchner", Paula de Luque, 2012)

"La valentía consiste, más que nada, en no abandonar tu compromiso."(*)
Llegar al cine fue un caos. Fin de semana largo, y si bien muchos han decidido pasar "la previa" de las vacaciones de verano en La Serena (la costa atlántica "se va a llenar de porteños") , muchos se han quedado. "The circus is in town", como dice Bob Dylan. Desfile de Toyotas, Hondas, Peugeots. En el centro comercial se ofrecen autos cero kilómetro con el entusiasmo del que sabe que hay clientela potencial. Cine abarrotado de adolescentes que van a ver "Crepúsculo", de cuarentonas estrenando tetas, de grasada en general. Pero con mucha, muchísima plata.
"En veintiséis años de Democracia, jamás había presenciado un divorcio tan fuerte entre la realidad que viven las personas y aquella en la que dicen vivir."(**)
El discurso general de la clase media sanjuanina es de disconformidad con el Gobierno. Los argumentos son tan variados como difusos. Aquí, la minería (me abstengo del prefijo "mega" por ser el mismo de una ridiculez exasperante), se discute menos de lo que quisieran Solanas o Filmus -hay que ser justos con la ignorancia, tenga ésta el color que tenga-, pero por lo demás, las quejas van desde el tipo cambiario a la inflación con la misma facilidad con la que se pasean por la AUH, los planes sociales que "fomentan la vagancia" y la omniinseguridad. Es decir, el mismo discurso que puede escucharse en Macrilandia, con la diferencia de que San Juan dobla el PBI del total del país, y muestra un crecimiento económico del 17,9% en 2011, frente al 9,2% del total del país, al 13,9% de Buenos Aires y al 7,8% de Córdoba. Aquí también, colmo de la obscenidad, la Presidenta es "La Yegua".
En este contexto fuimos con mi hermano a ver "Néstor Kirchner", un documental que cuenta la vida de este hombre político que entendió la política como muy pocos en este continente en estos últimos tiempos. La película pasa por momentos conmovedores y por momentos muy hilarantes (el capítulo Jorge Lanata mueve necesariamente a risa). Huelga decir que el filme toma partido desde el principio: Néstor padre ejemplar, estadista brillante, político comprometido, valiente de la cuna a la tumba.
La cosa es que se muestra todo esto contado desde los discursos de Kirchner, y es ahí donde se empieza a atisbar la densidad ideológica frente al colorinche de la pancarta de tres al cuarto. Porque, a la luz de una década, la consistencia del discurso con aquello que queda puesto en hechos podrá generar amores u odios, pero jamás podrá ser negada.
Los discursos se pasan prácticamente completos, desde los tempranos inicios militantes hasta los de la época de la presidencia de la UNASUR, pasando por el histórico pago de la deuda al FMI, la orgullosa negativa al ALCA ante la inocultable expresión de desprecio del simio canalla y ágrafo de George W. Bush, y la inauguración del Museo de la Memoria en lo que fuera el campo de concentración de la ESMA.
Así, cuesta mucho negar que Néstor haya sido un estadista brillante, sin necesidad de compararlo con De la Rúa o el Innombrable. Cuesta muchísimo negar su compromiso con las ideas de soberanía política, independencia económica y justicia social, escuchando discursos a la luz de la década. Cuesta muchísimo negar su valentía, cuando pide público perdón en nombre de un Estado Nacional que en veinte años no se atrevió a llamar a las cosas por su nombre en cuanto de Derechos Humanos. Va a costar muchísimo negar la inteligencia que supone haber redescubierto la energía de las generaciones jóvenes: el tipo no olvidó su propia militancia. Su vida política está marcada por la consistencia entre el discurso y la acción,  y en esto ha superado con creces al fundador del Movimiento al que perteneció, todo hay que decirlo.
Néstor Kirchner no era precisamente un magnífico orador, y siempre se le escapaba el tipo apasionado: ahí está la transparencia del discurso falto de todo fingimiento. La película también provocará críticas, burlas y odios, claro está. Habrá que ver si esas expresiones gozan de la misma consistencia que aquello que las despierta. Porque el político Néstor Kirchner tiene los matices de un hachazo y la claridad de una puteada. Y hay que ver de qué político en este mundo puede escucharse un discurso de diez años sin que unos se muerdan de rabia, otros rebuznen estupideces y otros se conmuevan de respeto y cariño. Hay que ver la palabra de quién resiste el paso de las décadas sin caer en la contradicción y la más de las veces en el mayor de los ridículos.


En una época de nube de pedos, en un tiempo de sabiduría de Wikipedia, de encefalograma plano, de taxatividad marca Twitter y de militancia marca Facebook, hay que ver quién resiste con los hechos como pancarta y con el culo limpio como tarjeta de presentación.
Abrazos.

(*) Voz en off de Horacio Verbitsky en la película.
(**) Discurso de una senadora del FPV, en ocasión del debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Thursday, November 15, 2012

"Rocé tu corazón" ("Hanna" - Joseph Wright - 2011)

Si algo me cansa de "Bourne" y sus secuelas, es que además de previsibles (ya estaba todo contado en la primera, y no me vengan con que "era una trilogía desde el principio"), el serio problema de Parkinson que padece el camarógrafo parece irse agravando. Pobre muchacho, por favor alívienlo de esa cámara.
"Hanna" se parece superficialmente al caso Bourne. Pero es infinitamente mejor película ¡qué tanto flashback! La acción sirve para mostrarnos un viaje a través de una Europa venida a menos, donde una banda de peligrosísimos freaks persiguen a otro freak vaya a saber por qué. Quien huye es Hanna, la bellísima Saoirse Ronan ("The Lovely Bones").

Quien persigue es Marissa, la inmensa Cate Blanchett. Los escenarios de la persecución van degradándose y convirtiéndose en sitios cada vez más extraños, a la par de extraños que los personajes con los que nos vamos encontrando. La acción está filmada con frenesí, pero se entiende (¡Basta de mover tanto la cámara para ayudar a actores ancianos a pelear como Bruce Lee!)

No. Hanna no es Bourne. Hanna tampoco es ni quiere ser "Nikita", por suerte. Wright ("Atonement", "Pride and Prejudice"), saca el máximo provecho al talento y la expresividad de Saoirse Ronan. Es un pedazo de actriz, esta chica. Digna de trabajar con esos otros dos pedazos de actores que son Cate Blanchett y Tom Hollander. Estos tres personajes, los niños, el diálogo de la familia en la caravana... Casi te hacen olvidar de que también está Eric Bana. Aplausos para cada primer plano de las dos protagonistas. Qué buenas son, por Dios. Qué bien el fotógrafo (Alwin Küchler). Qué bien (Dios me perdone) la música de The Chemical Brothers. Y un aplauso de pie para Sarah Greenwood ("Shelock Holmes", "Pride and Prejudice", "Atonement") por una dirección de arte maravillosa.

"Hanna" puede verse en compañía de alguien que te entienda si cada tanto susurrás "¡Qué bueeenooo!" Se recomienda encargar el delivery para más tarde o con antelación, porque es un crimen tener que cortarla.

Abrazos  

Monday, November 5, 2012

Chau Favio

"Poder jugar en otro juego
Es lo que imagino
Donde la gente de mierda esté muerta
Y los buenos, vivos."

Saturday, November 3, 2012

"Es fácil prometer lo imposible" ("Frankenweenie" - Tim Burton, 2012)

En 1984 , Burton se manda la primera versión de "Frankenweenie" (con Barrett Oliver y Shelley Duvall). Contaba, en prolijo blanco y negro, la versión cinematográfica de la novela "Frankenstein" de Mary Shelley. Quiero decir que era una versión de una versión.
Por esta película despiden a Burton de Disney, por haber malgastado un millón de dólares de presupuesto en un filme que era demasiado oscuro y tenebroso para el público infantil. Y como todo es redondito, 28 años después los mismos estudios invierten un orden de magnitud más para que Burton resucite a su perro, esta vez en exquisito stop motion y, eso sí, en prolijo blanco y negro.
Un equipo donde te juega Peter Sorg en la fotografía, Chris Lebenzon en la edición, Danny Elfman en la música, y el equipo de animales animadores de "Corpse bride" no puede fallarte. El producto es precioso y seguramente va a recuperar con creces lo invertido, que es la razón por la cual los estudios hacen cine. Porque sacan cuentas y tienen razón: en un mundo abrumado por los vapores de la estupidez, la turba espera (esperamos, antorchas en mano) a que nos indiquen qué ver y qué no, qué es bello y qué no, qué es rico y qué no, y así y así. La nube flatulenta no ha hecho más que aumentar su concentración de estupidez, no nos engañemos. The song remains the same.

La película es muy, muy bella y delicada. Pide verse con cariño y atención. Es un producto moralizante, claro. Es Frankenstein. Hay un personaje igualito a Boris Karloff, hay una tortuga que se llama Shelley, hay un cementerio, una colina, un molino, una rubiecita loca. Hay estereotipos por doquier, y es bella como una pesadilla infantil, delicada como una antigua mortaja, divertida como jugar con tu perro. Mayormente se entenderá mal, nadie se dará cuenta de que Burton le devuelve la vida a Vincent Price de una manera o de otra, anidando Frankensteins, ni de que es justamente al personaje del profesor al que echan de la escuela por querer abrir las cabezas de los chicos. Vamos ahí, Tim. "Ustedes ya están perdidos - dice el profesor -, pero sus hijos..."


E iba a escribir más. Pero ya dije lo que había para decir: dejen que Tim haga lo suyo, que Disney tardó tal vez mucho. La estupidez no es que sea inerte sino que amortigua y te hace babear. Vamos a hacer lo que aconseja Vincent Price con la voz de Martin Landau. Abrazos.




Monday, October 1, 2012

"Están bajando. Huelen su sangre" ("Casas de Fuego" - Juan B. Stagnaro, 1995)

La miocardiopatía chagásica es así: Se lleva puesto a tu viejo a los 38 años.
"Casas de Fuego", a su vez, es una película que cuenta la vida y obra del Doctor Salvador Mazza, un médico argentino que investigó la tripanosomiasis, descubierta por el médico brasileño Dr. Carlos Chagas.
Mazza fue el primer director de la Misión de Estudios de Patologías Regionales Argentinas (MEPRA), luego de haber cusrsado estudios de posgrado en Europa. Puede resumirse la cosa comentando que "Mazza relacionó a los afectados con un mal común en el noroeste argentino con síntomas de fatiga crónica y afecciones cardíacas que ocasionaban la muerte, con el hecho de que durante los primeros años de sus vidas estuvieran expuestos a la picadura de unos insectos parecidos a las cucarachas, conocidas en este país como “vinchucas”. Con gran laboriosidad, consiguió demostrar mil casos de la enfermedad, descubriendo la presencia del  Trypanosoma cruzi en los corazones enfermos". Mazza era un señor Doctor que miraba en el microscopio los tejidos de muertos jóvenes pobres.
El Mal de Chagas es una enfermedad endémica en mi país. La vinchuca infectada te pica, y si te rascás, el tripanosoma entra en tu torrente sanguíneo y se instala en tu corazón, y se come tus coronarias, y te morís. Te morís porque no hay cura. No hay cura porque es enfermedad de pobres. Porque los laboratorios investigan y fabrican remedios para otras enfermedades.
"Casas de Fuego" se llama así porque refiere a que Salvador Mazza se dio cuenta de que la enfermedad de Chagas debía combatirse combatiendo la pobreza. Incendiando los ranchos de techos de paja donde habita la vinchuca, cambiando el rancherío por casas dignas, como en las que vive la gente rica que tiene loza de hormigón, como la que ahora tengo yo. Yo, que no tengo chagas de puta casualidad.
¿Diré que es un excelente "biopic"? ¿La compararé con otra?
Más info aquí: http://revistamedicinacine.usal.es/dmdocuments/chagas.pdf
Hace un tiempo me enojaba.
Diré ahora que si se descubre la vacuna del SIDA me alegraré mucho. Y que espero que los hijos de los hijos de mis hijos vean el día en que alguien descubra un puto tratamiento para la fase aguda de esta enfermedad de mierda.
Abrazos

Monday, August 6, 2012

"Don't believe his lies" ("Memento", Chris Nolan, 2000)

Pero no. Voy a hablar de Christopher Nolan más en general, aunque "Memento" sea una película inmensa desde el principio mismo, y aunque "Don't believe her lies" sea un mandato terribilísimo que más le valdría a uno seguir.
Chris Nolan, me parece, ha ido haciendo lo que ha querido a fuerza de hacer lo que ha podido. En el camino ha ido dejando cosas bellas, muy bellas para quien quiera contamplarlas, como "Insomnia" y como la maravillosa "Inception".
 Me explico. Me da la impresión de que a "Memento" sí quería filmarla. Y que en "Insomnia" está el germen de "Inception". Me parece que es tan, pero tan bueno que pudo darse el lujo de decir "Mirá, te dirijo 'Dark Knight' si y solo si me dejás hacer 'Inception'". Y me parece que es tan pero tan bueno y que tiene tanto pero tanto oficio que le dijeron que sí. Total, qué son unas cuantas decenas de millones de dólares.
También me parece que "Dark Knight Rises" es el Batman que quería filmar desde el principio. Todo eso me parece, y puedo estar equivocado. Pero últimamente la intuición me anda batiendo la justa, así que digo lo que alguna vez dije: A "Inception" no le sobra un sólo balazo, y es muchísimo más espesa, densa y cercana que "Matrix". "Inception" no necesita ser una trilogía. "Inception" abre y cierra y a quien no le guste, que allá se quede con sus sueños sin sustancia. Porque hay una sustancia de los sueños, vaya si la hay. Si en sueños te roban algo, habrá que devolverlo en la realidad. Y la realidad es bastante trágica aunque a alguna le parezca que lo trágico no es absolutamente real, que los círculos no han de cerrarse cueste lo que cueste.
 Nolan. Ojalá que pueda seguir filmando mucho para filmar lo que quiere, que no le falte presupuesto, que siga remando como lo viene haciendo, porque sólo los que reman se merecen el premio de conseguir lo que desean. Abrazos.

 (Post Scriptum: Arteybrujería, mandáme un email a adolfodante.castro@gmail.com, si tenés ganas).

Monday, June 18, 2012

"También bajan la velocidad para ver con detalle un accidente" (Un post de Ale Turner)

Ésto ha escrito Ale Turner acerca del programa de TV más exitoso de Argentina durante décadas ya. Es interesantísimo el análisis sobre lo popular y lo masivo. Bah, es interesantísimo todo.

http://www.paracuandolotenes.blogspot.com.ar/2012/06/buenas-noches-america.html
Abrazos

Sunday, May 13, 2012

Cine, series y el sentido común

Hola a los que leen.
He visto que Peter Jackson  no ha podido resistir la tentación de filmar "The Hobbit". ¿Por qué, Peter? Entiendo la obsesión de filmar completita "El Señor de los Anillos", a pesar de que el aburrimiento campea por doquier en el guión (sí, Patricia, es verdad). Entiendo que sean tres (¡Tres!) las películas dado que son tres las novelas. Entiendo y agradezco que nos hayas librado de Tom Bombadil. ¿Para qué "El Hobbit", que no da más de sí?
He visto que no hemos podido resistir la tentación de hacer a versión vernácula de "In Treatment". He visto que van a actuar Diego Peretti (bueno, está bien), y que lo acompañan Julieta Cardinali y Germán Palacios. ¿Por qué? ¿Por qué Cardinali? ¿Por qué, si existe Melissa George? ¿Por qué Germán Palacios, si existe Blair Underwood, que no necesita hacerse el bonito? ¡Germán Palacios! ¡¡¡Julieta Cardinali!!!
¿Por qué? ¿Por qué si podemos ver "In Treatment" de verdad verdadera? ¿Qué necesidad? (¡¡Palacios y Cardinali!!)
Gracias, pero no. Gracias.
He leído la nota de Alfredo Zaiat  ( http://bit.ly/KktcMh ) acerca de la posibilidad de romper con el paradigma del Siglo pasado "Las empresas estatales son corruptas e ineficientes". Pensaba que este paradigma (y es un paradigma, en tanto sustenta hasta hoy una postura ideológica que por masivamente aceptada y por taxativa pasa por sólida) es fuerte y parece consistente, por haberse convertido en expresión de sentido común. Pensaba que el sentido común indica que un avión no puede volar, que un barco de hierro no puede flotar, que la Luna es un círculo luminoso de unos veinte centímetros de diámetro cuando sale y de unos diez cuando está en el cénit. Pensaba que el sentido común sustenta la duda más o menos momentánea que sobreviene a la pregunta "¿Es más pesado un kilo de plomo que un kilo de plumas". El sentido común es el escollo fundamental que debe sortear el razonamiento crítico.
¿Se podrá?
Abrazos

Tuesday, April 10, 2012

"Un paquete de velas mensual por cada peón" ("La Patagonia Rebelde" - H. Olivera - 1974)

Tengo dos libros de Norberto Galasso. "Historia de la Argentina", se llaman. Uno y Dos. Son, quieren ser, un segundo intento de fundación. Voy a morirme en el intento, si es necesario.
Leyendo la Historia y yéndome por las ramas cuando puedo, me he encontrado con textos conmovedores y, por suerte, con la película de Olivera. Omitiré detalles relacionados con militancias que no son mías. Sólo diré que estoy cada vez más orgulloso de la militancia de mi Papá.
Y diré ésto:
"La Patagonia rebelde o la Patagonia trágica es el nombre que recibió la lucha protagonizada por los trabajadores anarcosindicalistas en rebelión de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina, entre 1920 y 1921. Comenzó como una huelga contra la explotación de los patrones (de mayoría inglesa), luego reprimida por el ejército al mando del teniente Héctor Benigno Varela, enviado por el entonces presidente Hipólito Yrigoyen. A su término, 1.500 obreros habían sido fusilados."
Omitiré también mi opinión acerca del Socialismo argentino. Omitiré (y me cuesta) mi opinión acerca de la pertinaz ceguera de quienes ignoran a quiénes representan. Diré solamente que hay que leer la Historia y tratar de desentrañar la Historia para acercarse a comprender, un poquito, de qué va la película que vivimos.
"La Patagonia Rebelde" cuenta la historia de las huelgas y ulteriores fusilamientos de los cuales fueron culpables la Sociedad Rural y el gobierno de un prócer. Con guión de Osvaldo Bayer, con la fotografía cruda de Víctor Hugo Caula (todos de pie), y las actuaciones de Pepe Soriano, Héctor Alterio, Federico Luppi y decenas de nombres que hacen sonar -todavía- campanitas en la memoria, la película conmueve a quien quiera oír y a quien quiera ver.
Diré que me dejaron entrar al cine con once años. Diré que la prohibieron días después.
Diré que después vino el Terremoto y que después vinieron cosas peores. Diré que un joven militante peronista llamado Néstor Kirchner aparece en la película como extra. Diré que la vida es redondita: El niño que vio al extra estuvo en el velorio del extra. Diré que el niño era feliz a fuerza de ganas de serlo, y que el adulto de la ceremonia final era feliz porque pensaba habérselo ganado.
Diré que los juguetes de los chicos pobres suelen durar poco, pero diré también que a veces, a veces, el cine posibilita revivir cosas. Cosas. Por un ratito.
Si consiguen la película (puede verse en Youtube por partes), si la ven, imaginen por un ratito que están en un cine al aire libre. Que están por ocurrir una muerte, un golpe de Estado y un terremoto, pero que son felices porque ignoran el infierno que se viene.
Y conscientes de esa ignorancia, apenitas conscientes de que "alli, adelante, está la Muerte", vean la lucha de los obreros patagónicos y vean quiénes son quiénes.
Y, sobre todo, crean en lo único que hay: Uno.

Abrazos.

Saturday, March 31, 2012

"El útero te caga la vida" ("Angela's ashes" - Alan Parker - 1999)

Por ahí dicen los que saben, con esa soltura que sólo pueden permitirse los que saben, que Parker cae en la retórica visual. Supongo yo que hay teóricos que se contentarían con ver una película muda en la que, durante dos horas, se sucedieran fotogramas velados: Una pantalla negra y sin sonido, no vaya a ser que caigamos en la retórica audiovisual, válgame el Cielo.
Subiela no debe pensar así, claro. Ni Fernando Solanas. Ni Marcelo Piñeyro. Porque es el caso que los flojísimos y pretenciosos filmes de estos tres artistas no dicen otra cosa que "Cuando sea grande, quiero ser como Alan Parker."


Ésto dicho, "Las cenizas de Ángela" es la historia de una inmigración a la inversa. Es la historia de un regreso. Aquí, la Estatua de la Libertad se hace cada vez más chiquita en el cuadro. Es la historia del regreso de una familia desde una Norteamérica en plena Gran Depresión, a una Irlanda absolutamente pauperizada. Y es la historia de un útero, también. ¡Ay, si el feminismo dejara de rascar la superficie! He aquí a Emily Watson y sus ojos transparentes como los de Mónica, que me dice "El útero, de una manera o de otra, termina cagándote la vida. Tiene más filos que una Victorinox". El útero no opera a favor de nadie, y eso es verdad. En el film de Parker, Ángela es el pilar y la fuerza. Qué bien lo hace, Emily.
Quienes hayan visto "The Commitments" recordarán algunos escenarios de esta Irlanda húmeda, fría y muy azul, llena de gente que hace fuerzas para reírse y que bebe más de lo que debiera, como Malachy (Robert Carlyle).
Y es así: palos porque bogas, etc. Gataflorismo ante una búsqueda estética que terminamos imitando mal. Que ésto es muy directo, que aquello muy superficial, y la mejor de todas, reprocharle a Alan Parker que se le pague bien por su trabajo.
Personalmente no me creo el tango del artista que se regodea en su pobreza y en la escasez: Cuando hay talento se hacen cosas hermosas. Cuando además de talento hay medios, se hacen maravillas. Y no sé yo si "Angela's Ashes" es una maravilla. No lo creo. Sí creo que es buen cine de Alan Parker y a mí me basta y me sobra para pasármelo bien.
Abrazos

Sunday, March 25, 2012

"Someone nice". ("In Bruges", Martin McDonagh, 2008)

Prescindamos del contexto: No había aire acondicionado en la sala y yo creía en cosas en las que ya no creo.
Ken (Brendan Gleeson) y Ray (Collin Farrell) son dos asesinos que se ven forzados a esconderse por un tiempo en una de las ciudades más bellas de Europa. Se ven forzados por las circunstancias, pero ante todo por su jefe, Harry (Ralph Fiennes), quien estuvo en Brujas muchos años atrás y a quien le parece el mejor lugar del mundo para que uno pase sus últimos días.
Porque el caso es que Ken debe traicionar a Ray.
"Escondidos en Brujas" es una joya y una belleza, por donde se la mire. Aquellos que no se hayan convencido del inmenso actor que es Farrell, deberían verla. Fiennes y Gleeson no se quedan atrás, y conforman un trío genial. Eso gracias al guión ágil, al humor, a la cámara fluida y a un montaje que no te da respiro. Y a la música. Es una tragedia magnífica y, como tal, te hace reir de todas y cada una de las miserias que se muestran. Y te hace pensar que ser fiel a tus principios bien puede llevarte a la muerte seguida del inmediato olvido. Y que a veces tus principios no te dejan otra salida que el suicidio. Todo depende de lo rígido que seas y de lo consecuente que quieras ser, claro. El resultado es exactamente el mismo, con lo cual mientras estés escondido en Brujas, bien podés dedicarte a mirar la ciudad, beber cerveza e intentar seducir a la rubia, porque el balazo final te espera de todos modos. Y viene sin aviso, y de donde menos te lo esperás.
A propósito: Es en Bélgica.

Tuesday, March 20, 2012

"Tenía catorce cuando me asesinaron." ("The Lovely bones" - Peter Jackson - 2011)

Peter Jackson es muy bueno, aunque nos haya hecho dormir con la obsesión de filmar "El señor de los anillos" tal cual como es en los tres libros. Eso y el hecho de que más de tres llaman "Aragorn" al actor Viggo Mortensen. Qué le vamos a hacer.


Vamos a hablar de "Desde mi cielo", un thriller muchísimo menos pretencioso que la trilogía precitada, y sin los huecos argumenatales de la misma (que son de Tolkien, ya sabemos).
Sussie Salmon (Saoirse Ronan) ha sido asesinada. Ha sido atacada con método y planificación meticulosa, ha sufrido mucho antes de morir, y lo peor es que sigue sufriendo después, porque no puede descansar hasta que no se haya hecho justicia. Como tantos de nosotros.
Pero lo inevitable sólo puede demorarse un poquito, y Sussie va a tener que irse, cosa que sabemos desde un principio. En el medio, va a tratar de mover los hilos para que su asesino tenga lo que se merece. Y los hechos no harán sino demostrar lo injusta que es la llegada de la justicia.
Stanley Tucci, brillante villano. Mark Whalberg, conmovedor papá. Rachel Weisz... bellísima y sufriente mamá. Ese tesoro que es Saoirse Ronan. Y la cámara, la cámara fluida de Peter Jackson: el oficio, la perspectiva, la narración por los ojos, Jackson hace de "Desde mi cielo" un thriller hermoso de ver, bonito de recordar. ¿Nos cansaremos alguna vez de ver la escena de la casita de muñecas? Yo, creo que no.
Hay que decir, en favor de Jackson, que también ha dirigido "Heavenly creatures", "Bad taste" y "The frighteners". "The lovely bones" está más cerca de "Heavenly creatures" que de la saga Tolkieniana, digo para que no se la vayan a perder creyendo que van a ser testigos de absurdas ergumentaciones élficas que pasan por enigmáticas.
Abrazos

Sunday, February 26, 2012

"Depredador", o el ocaso de un pianista. (John McTiernan, 1987)

En 1987, John McTiernan dirigía una obra maestra del cine de terror. Ríanse, adelante, pero es la verdad. "Depredador" ("Predator") es un film sorprendente por donde se lo mire. Con un guión brillante de John y Jim Thomas, desarrolla una idea genial: En una época en la que fulguraban las películas sobre Vietnam y los comandos de marines y similares, "Predator", de repente cambia y se convierte en algo parecido a "Alien". Parecido, pero no igual. Por supuesto, ahí está el individualismo que tanto le criticábamos en los `80 al cine yanqui. Pero a lo largo de la vida, visto lo que se haya visto, aquel que haya vivido un poco largo, dígame si no ha tenido que salvarse solito de los depredadores. Díganme si la lucha no es siempre individual.
"Depredador" empieza como una de comandos, se transforma en una de suspenso ("suspense", Patricia de mis barreales), para terminar en una de terror puro y duro: El Bien contra el Mal.
Estaba muy bien. Incluso Schwarzenegger iba de maravillas con su personaje.
Y ahora vengo yo, y acabo de ver un bodrio protagonizado por Adrien Brody (¿Por qué?), que en su título sólo ha cambiado el número. Ahora son "Predators".
Y bueno, es Adrien Brody haciendo de Schwarzenegger. Cero al cociente, porque Brody es un actorazo, siempre y cuando haga de Flaco Triste, como en "El pianista" o en "The Jacket", pero lo que no puede hacer es de musculoso-que-se-pelea-con-monstruos-extraterrestres. No le sale. No le queda bien. Tiene cara de bueno. Dan ganas de invitarle una cerveza y de charlar sobre poesía neoclásica y de que te recite la Égloga Primera, y de invitarle otra cerveza y dan ganas de dejarlo en el bar (para ir a comprar Marlboro y no volver jamás), con su cara de sufrido repetidor de Garcilaso. Pero con una ametralladora en la mano da mucha, mucha penita. Y con el torso desnudo cubierto de barro, dan ganas de ponerse a llorar.
Eso sí, en esta peli aparecen muchos bichos.
En la de McTiernan, aparecía sólo uno, aparte de Arnold. En la peli de McTiernan el bicho iba sorprendiendo, y terminaba teniendo un cierto código de conducta militar (muy militar, muy primitivo), y la cosa cobraba un sentido. "Depredador" es una película internamente coherente, globalmente correcta, visualmente maravillosa, dramáticamente perfecta. Por su parte, la remake o secuela o lo que sea que ha protagonizado Brody, es una verdadera porquería. Eso sí, mucho efecto cgi. Eso sí, no sorprende para nada. Aquel que vea la de McTiernan, ni sentirá que han pasado más de veinte años de tecnología digital: A "Predator" no le hace falta más de lo que tiene.
En fin, "Predators" es la muestra de que se puede tener dinero, recursos, reparto, e incluso talento, y así y todo terminar haciendo la más absoluta bazofia.
Consigan "Predator", olvídense de que está protagonizada por Schwarzenegger (no lo van a notar), y disfruten de dos horas de entretenimiento bien hecho. Y aplaudan a ese gran director de películas para incultos que es John McTiernan, y con el alma llena de fantásticos miedos y con el cuerpo lleno de adrenalina, cómanse una pizza y déjense llenar por el torrente de vida que proporciona, de vez en cuando, una sala de cine.
Abrazos.

Friday, January 13, 2012

Off Topic: El Enemigo

Es una pena que en el ejército yanki no estén Matt Damon ni Adrien Brody. Y es una pena que Obama no sea Denzel Washington. La vida, el mundo, sería mucho más amable si fuera celuloide. O blue ray. Yo mismo podría usar fade outs, algunas noches.
Pero no. El ejército yanki está formado por una pandilla de carniceros muy, muy enfermos. Una banda de asesinos completamente locos es el ejército que proteje a la Democracia en este mundo. Una horda de sociópatas comandados por un hipócrita que pasa por bueno (y tanto pasa por bueno que le han dado el Premio Nóbel de la Paz), ha ganado la Guerra Fría, y no conforme, ha aprovechado el incendio de dos edificios para destruir ciudades debajo de las cuales hay petróleo.
Iba a linkear las imágenes de esos psicópatas que llaman "marines" meando sobre esos cuerpos morenos.
No lo haré.
Avísenme cuando se acabe la Edad Media.