Buscar en Inculto

Friday, December 23, 2011

"Don't say that word to me. 'Whatever'. It's such a capitulation." ("In Treatment")


No es sólo plano, contraplano, plano general. Llega hasta las mismísimas tripas. Pone todo en duda. Es decir, quiero decir: es plano, contraplano y plano general. Pero además están los diálogos y los gestos. Se sufre mucho.
Todos los que hemos estado alguna vez en el sillón del terapeuta, como decís.
No es "Lost", no es "CSI", es otra cosa muy diferente. Decisiones estéticas (ambientación y vestuario) arriesgadísimas hoy por hoy. "In treatment" se apoya en una estructura intelectual (da por sentadas muchísimas cosas), en un nivel de lenguaje, en un diálogo yámbico, en un conjunto complejísimo de símbolos. No es fácil de digerir, porque además se sufre mucho.
Pero bueno, si estás lo suficientemente loco como para haber estado (como decís) en el sillón del terapeuta, te va a encantar "In Treatment".
¿Ya la había comentado?. Bueno. "Whatever".
(Sí: "Whatever" es una capitulación.)
Abrazos.

Monday, December 12, 2011

"Maybe you're better off this way" ("Constantine", de Francis Lawrence, 2005)

Lo peor de todo es cuando uno ha recuperado la confianza en el género humano y vuelve a perderla.
Constantine (Keanu Reeves) es un exorcista que está condenado al Infierno. Ha ido y, cuando ha vuelto, se trajo la habilidad de expulsar demonios. Pero haga lo que haga, se esfuerce cuanto se esfuerce por ganar almas para el Cielo, Gabriel (que es mujer y es un ángel y es bella y es Tilda Swinton) se va a encargar de que, cuando le llegue la hora, vaya al Infierno. Porque, suelta de cuerpo, el Ángel dice "No se trata de merecimientos". Y es que Gabriel (que es mujer y es bella y es un ángel) tiene objetivos más altos que el de salvar el alma de un mísero mortal adicto a la nicotina que hace más de lo que humanamente puede. Y si Gabriel (que es un ángel y es Tilda Swinton) tiene que pactar con el Otro para lograr sus altos objetivos, no va a dudar.
Alrededor nuestro hay una lucha constante por nuestras pobres almas (como si algo valieran). De esta lucha no tenemos idea, somos los peones. Pero las ambiciones de Gabriel van a ocasionar un choque de mundos. Esta Gabriel es decidida, todo hay que decirlo. Pero he aquí que Constantine conoce a Rachel Weisz. Y si uno anda de la mano de Rachel Weisz, bien puede darse el lujo de aspirar al Cielo.
"Constantine" es una de terror. Con efectos cgi muy bien logrados y muy oportunos, y con caracteres digitales muy originales y creativos. Y una banda sonora fantástica. Es una muy buena peli pochoclero-dominguera, además. Peter Stormare compone a un Satán impresionante, que camina con pies de brea hirviente. Una maravilla. Tanto así que voy a verla con Camila este fin de semana, porque ya se merece entrar en este mundo maravilloso del horror cinematográfico. Camila, todo hay que decirlo, es muchísimo más valiente que Gabriel. Y el triple de cínica. Bien por mí.
Valor agregado: gracias a "Constantine" vine a dar con una de las mejores bandas que escuché en mi vida: "A Perfect Circle". En la peli aparece la canción "Passive", que aquí enlazo en la versión que buenamente he podido arreglar hoy, esta vez sin MIDI, sólo con guitarras y máquina de ritmo. Ojalá les guste a los que leen.
http://adolf0.opendrive.com/files/52647362_N5XA2_79ec/Passive.MP3
Abrazos

Thursday, December 8, 2011

"A tiger is a tiger, not a lamb, mein Herr" ("Cabaret", Bob Fosse, 1972)

Un Imperio se está gestando. La República de Weimar se derrumba, el Tratado de Versalles fue tan pero tan injusto que desencadenó esas cosas entre otras cosas (Véase "Max", de Menno Meyjes, en este rinconcito).
A Sally Bowles estas cosas geopolíticas le importan un carajo. Canta y baila en un cabaret berlinés y está al margen de todo dilema moral. Puede derrumbarse todo, pueden romperse cristales y amores, pueden romperse corazones y pudrirse hígados, no importa. Al final y al cabo, la vida es un cabaret: come, taste the wine, come hear the band. Hay que hacer como Elsie, el cadáver más feliz que jamás vi. Y pienso en Elsie hasta ahora mismo. ¿Qué hacés ahí, solito en tu habitación?
Si bien cada cuadro es una foto maravillosa, si bien la luz es magistral, si bien la cara de Sally (Liza Minnelly) pasando de las lágrimas a la risa en un guiño es un milagro, debo decir que lo mejor de todo es el trabajo de montaje. Véase el número de "Mein Herr", véase el número de "Money".
Para el caso véase uno de los musicales más bellos, mejor filmados, mejor actuados de la historia del cine que los míseros mortales pagamos por ver.
Y admitamos que desde la cuna a la tumba no hay una estadía muy larga.
Abrazos

Tuesday, December 6, 2011

"You look so sad..! It looks good on you." ("In Treatment")

Paul (Gabrirl Byrne) es un terapeuta. Lo que vamos ver son las sesiones de terapia psicológica con distintos (muy distintos) pacientes. Vamos a pasarlo bien.
Cada capítulo de la serie "In treatment" ("En terapia", según la traducción para Latinoamérica) dura media hora y consiste en un diálogo entre terapeuta y paciente. Cada capítulo te va a sorprender, no siempre de manera agradable. Es muy probable que te identifiques, porque las actuaciones son tan buenas y el guión está tan bien escrito que asusta. El trabajo de Byrne ("The usual suspects") es increíble. Todo respira autenticidad.
Patricia me dijo que la viera. Me dijo, en la Cinemateca (dónde si no podríamos haber conversado tan largo y tan bonito), "Es plano, contraplano y plano general." Y es eso, básicamente. Eso y la conversación y los gestos y todo eso que hacen los artistas que están delante y detrás de las cámaras, y escribiendo un guión y eligiendo a los protagonistas, brillantes todos.
El primer capítulo te va a atrapar, te va a parecer corto y vas a querer más. Lo he vuelto a ver y todo duele, porque vivir es también dolor y me muero de ganas.
Patricia me hizo otro regalo, como cuando me dijo "Dexter te va a encantar." Gracias por eso y por todo lo que me has regalado. Si puedo soportar el primer capítulo de "In treatment" es porque recuerdo tu vodka con limón, mi gin tonic, las caras de los demás viendo cómo nos reímos, preguntándose de qué nos reímos, sin saber que nos reímos de vayamos a saber qué.
Besosmil.

Monday, December 5, 2011

"Deje de sufrir como un idiota. Los idiotas sufrimos por demasiado tiempo". (Pablov - ¿Sueñan los Androides?)

Hoy he resucitado.
Hay que ver "Blade Runner" y hay que leer "Ubik" de Philip K. Dick.
Los androides sueñan con tomar una mano bellísima al final de la cena. Los humanos nos afanamos por hacerlo.
Algunos tenemos demasiada suerte.

Saturday, December 3, 2011

Madeleine

La mujer más hermosa del Universo se llama Madeleine Stowe.
Yo no sé qué es lo que la hace tan hermosa. Tengo para mí que es el hecho de que, todos los días, creo que puedo cruzarme con Madeleine en la calle, en el metro, en un pasillo. Creo que entonces podría morirme de amor con la esperanza de que me viera con esos ojazos dulces, y entonces (creo) podría decirle "dame la mano". Creo que me daría la mano y creo que todo habría valido la pena.
La mirada de Madeleine duele de tan profunda.
La sonrisa de Madeleine duele de tan bella.
La he visto en "El último Mohicano" y en "Unlawful entry". Y en "Ciudad de Ángeles" ("Short cuts", de Robert Altman, la primera película coral que ví, una maravilla). Y la he visto en "La hija del General" y en "Doce monos" y en pocas otras más, qué desgracia. Porque es el caso que no es una gran actriz como Julianne o como Laura Linney, que son hermosas, pero no son La Hermosura, como sí lo es Madeleine.
Debería haber filmado más, Madeleine. Debería estar más a mano. Deberían estar más cerquita esos ojitos, esos ojazos negros como el Infierno.
Pero no hay más Infierno que la Nada, y para el caso, Madeleine está en todos los ojos, así que bienvenida sea, al menos, la Oscuridad.
Abrazos.

Sunday, November 27, 2011

"Todo eso había en Argentina" ("La Deuda Interna", MIguel Pereira, 1988)

Aquí estoy, reviendo y repasando estos paisajes y estas historias que duelen.
"La Deuda Interna" es y será la mejor película argentina que he visto en mi vida. Por lo que toca y por lo que se ve. Cine.
En Chorcán, Jujuy, un muchachito llamado Veronico Cruz se hace alumno y amigo de un maestro rural que viene de Buenos Aires. En el medio pasan las cosas que pasaron en mi país en los '70 y '80. Más bien pasan las cosas que pasaron de la manera en que se vivieron en lo que llaman desde el Obelisco "El Interior".
Tengo, sabe Dios, motivos para detestar a Jujuy.
Si Jujuy se salva de mi odio es por "La Deuda Interna". No hay paisaje, no hay lugar ni hay vocablo que me sea ajeno. Soy, más que nada, ésto que se ve. Aquí están mis ojos y el color de mi piel que lo certifican.
Quien odie a mi Tierra me odia a mí y a mi padre que está enterrado aquí. Y al barro y al canal que alimentaron mis primeros sueños. Sueños que soñaban que un día la deuda interna se pagaba. Sueños que ahora se están cumpliendo: La Deuda Interna se está saldando y son los sueños de mi padre los que se están haciendo realidad.
No lo odies.

Sunday, November 20, 2011

"To see your shoes and your spirits rise" (Una canción)

He llegado a Tanzania.
Pude traerme la guitarra y la máquina de ritmo para ver si sale algo.
Ésto me salió. Ojalá que les guste.
http://adolf0.opendrive.com/files/51682161_9Yp0W/Friday%20I'm%20in%20love%20(2).MP3
Abrazos

Sunday, November 13, 2011

"¡¡Valor de producción!!" ("Super 8", J.J. Abrams, 2011)

Si "Super 8" hubiera sido rodada en la época en la que está ambientada, hubiera sido un éxito de taquilla.
Vale. No hubiera tenido los efectos digitales que tiene, pero hubiera sido un éxito de taquilla.
Y es que "Super 8" no depende de los efectos digitales, sino de la fórmula "E.T." o "Encuentros...". Es decir, depende de la fórmula Spielberg.
Para mí que esta linda, linda película depende de las ganas que uno tenga de pasárselo bien. Y depende del cine, porque es una película sobre películas. Un homenaje del cine al cine. Al cine que entretiene, al cine que le gustaba al chico que yo era y a los chicos que eran chicos cuando yo lo era.
A principios de los '80 la inocencia corriente era otra. No que ahora los chicos no sean inocentes. Lo son, de otra manera. Pero a principios de los '80, la Guerra Fría era todavía una realidad y el mundo era mucho más complejo. Ahora los malos llevan turbante y es fácil reconocerlos. El Premio Nóbel de la Paz los manda matar: El mundo se ha simplificado.
"Super 8" es un film sobre chicos que quieren escaparse y hacer cine. No puede verse de otra manera. Lo demás es efectos "cgi", cámara que se mueve de manera magistral, la mano de Spielberg ahí detrás.
A falta de la música de John Williams, tiene una linda banda de sonido. Y los chicos haciendo cine aprovechando el desastre, son lo mejor de todo. "¡Valor de producción!". Seguimos filmando aunque se venga el fin del mundo, porque lo único que vale la pena es el Cine.
Y eso está muy bien.

Friday, October 21, 2011

Off-topic:"Y te digo: En Octubre, ganamos lejos" (Norberto Galasso)

El vestido era necesario para marcar el contrapunto. Ella bailaba dentro del vestido, y el vestido la seguía.
Cómo me animé, cómo me acerqué, cómo terminé hablando con ella, no sé. Ni idea, tengo ahora que estoy aquí a punto. A punto.
El vestido era azul, me parece. Azul a la luz nocturna que proyectaban decenas (seguro que decenas) de focos desde ángulos diversos, con diversas intensidades. Y bailaba, ella. Y de algún modo terminé yendo con ella en el taxi, y terminé arrancándole tres promesas:
"Quiero tener una charla sobria con vos".
"Quiero escribir una poesía con vos".
"Quiero ir a un concierto con vos".

Nos encontramos a la luz del mediodía en un bar de jugos naturales, el domingo. Bailaban ahora las palabras, y la mirada las seguía, atenta. Esa mirada que de vez en cuando devolvía, esa mirada que hablaba a contrapunto de las palabras. Seguía bailando, al hablar.

Escribimos una línea cada uno, en la servilleta (Can I have a napkin?). Una línea de ella concentrada, y se iba concentrando y el producto fue bello.

"Esta noche está Vicentico en el Luna Park", dijo.

Y ahora voy a ver la reposición de la tercera temporada de "Dexter".
Una maravilla.

Saturday, October 8, 2011

Fool, fool ("Fright Night", las dos. Y una canción.)

Hint of the century.
La primera película que recuerdo haber visto en un cine fue una peli de terror.
Recuerdo el olor a cine: es el olor de ir entre los abrigos de mamá y papá, caminando por una Buenos Aires húmeda y fría, muy muy fría. Pero el olor a cine, el calor del cine, la perspectiva de ir al cine, el abrigo del cine son al frío y a la soledad lo que la estaca en el corazón es al vampiro.

Vimos este poster en la puerta del cine Estornell, con mi amigo Eduardo, una tarde que nos escapamos de la escuela (Camila, si ves ésto un día, escaparse de la escuela no está bien). Y por supuesto, entramos. Seguramente me invitó Eduardo, porque en casa no había ni para fotocopias, y Eduardo me invitaba fotocopias y cine.
"Fright Night" se llamaba "La hora del espanto" en Argentina. Un muy buen título: Es el título del programa que el protagonista del film, Charley Brewster, veía con quizás demasiada asiduidad. Tanto que el terror clase B lo hacían pasar de la belleza de su noviecita. Hoy, por casualidad, volví a ver a Mónica.
En una época de vampiros decaf, debía regresar "Fright Night". Esta vez se llama "Noche de miedo", y se ocupa de rellenar los agujeros argumentales del clásico que siempre amaré. En vez de Chris Sarandon está Colin Farrell, que digan lo que digan es un inmenso actor. Está la fantástica Toni Collete ("Muriel's Wedding") como la mamá de Charley. Y hay una noviecita. Hoy, por casualidad, volví a ver a Mónica.

Cuando vi este poster, que no le llega a los talones al anterior, llamé a Eduardo. Esta vez lo invité yo, porque ahora puedo. Ahora le he devuelto "Fright Night" en 3D, su primera peli en 3D, porque ahora puedo.
El mundo es redondo. El vampiro es sagrado. "Fright Night" debe verse y se debía esta remake.
Le debía a Eduardo esta invitación y, Patricia, creéme que soy todo lo feliz que puedo.

http://adolf0.opendrive.com/files/48126259_mEY0c/Losing.mp3
Abrazos.

Tuesday, August 23, 2011

Off-topic: Dos "oldies"

Hola a los que lean,
Aquí les dejo dos versiones de viejos hits, en las que estreno un par de notas que el cigarrillo me había quitado. Una es de U2 y la otra de Génesis. Espero que les gusten.
Saluditos.

"With or without you"


"Home by the sea"


Tuesday, August 2, 2011

"Todo se debe pagar en esta vida" ("True Grit" - Joel y Ethan Coen, 2010)



"Temple de acero" o "Valor de Ley", según de qué lado del Atlántico se encuentre uno, se llama esta película de los Coen, remake de un western de los '60 protagonizado por John Wayne.
La adolescente Mattie Ross (Hailee Stanfield) ha sufrido la pérdida de su padre a manos de un bandolero. Decidida a "vengar la sangre", puesto que "todo debe pagarse en esta vida", contrata a un viejo y borracho Marshall llamado Rooster (el Gallo) Cogbourn (Jeff Bridges), a quien se une un Ranger de Texas llamado LaBeouf (Matt Damon).
"True Grit" es una narración fascinante, visualmente riquísima, con ritmo sostenido de comedia. El humor negro campea permanentemente a lo largo de la historia. Es también una mirada hacia todas las caras de la valentía y al precio que se paga por mantener las decisiones. Mattie asume un compromiso con sus convicciones mediante una cuantificación mercantilista de costos y beneficios. Además, está muerta de miedo. Además, no pierde de vista el largo plazo y administra valores y balas. La escena, al inicio, del regateo con el vendedor de caballos, no tiene desperdicio por lo veloz y lo hilarante.
Un capítulo aparte para el director de fotografía, Roger Deakins, que es el señor que hace posible que durante la escena del juicio, donde conocemos los dudosos principios que sustentan al personaje magníficamente interpretado por Bridges, sean visibles todas las caras de los letrados y asistentes en un interior donde se mezclan las luces de kerosén y un contraluz brutal. En esta secuencia y en general en todos los interiores, predominan los naranjas y los negros sin que se pierdan las caras, que andan como flotando en la oscuridad. Los exteriores son diáfanos, en contraste. El encuadre de una vertiginosa carrera a caballo contra el tiempo, está lleno de desparpajo: Señoras y señores, los Coen pueden poner el horizonte donde quieran. No necesitan de un manual.

Es, como siempre, un placer ver actuar a Barry Pepper, en el papel del bandido "Lucky" Ned Pepper. De más está decir que si no se ve en versión original, nos perderemos gran parte de la composición que hace Jeff Bridges y algunos otros personajes (el sepulturero no tiene desperdicio). La música es de Carter Burwell, que de esto sabe ("In Bruges", 2008.)
En fin, a disfrutar de punta a punta con este western bien narrado y mejor filmado, a no perder de vista que los Coen están ironizando todo el tiempo acerca del valor, poniendo todo bajo una lupa crítica. Creo que Patricia (que debe haberla visto ya) la disfrutará mucho.
Un abrazo.

Tuesday, June 14, 2011

"Llueve. Vayamos debajo de aquel árbol" ("Cassandra's Dream" - Woody Allen, 2007)


Dos hermanos, Ian (Ewan McGregor) y Terry (Colin Farrell) compran un barco de segunda mano: "El sueño de Cassandra", se llama el barco que da título a esta pieza shakespereana de Woody Allen. Porque además de ser una película profundamente moral, tiene aquellos bellos giros del diálogo que sirven para cambiar la escena, para cambiar el tópico, para introducir un personaje (estilo "¡Calla! ¡Aquí llega el Rey!").
Pero el encanto de "Cassandra's Dream" no radica (al menos no tan sólo) en los diálogos. La línea argumental es bien fuerte. Los hermanos tienen problemas de dinero, derivados por un lado del hábito del juego (Terry) y de los hábitos de las novia que cuestan más de lo que valen (Ian). Cuando un profundo e insalvable bache económico los ajusta, ambos hermanos se encuentran ante el encargo de comenter un crimen, a cambio del cual todos sus problemas habidos y por haber se verán solucionados.
La película evoluciona de manera natural, de aquí en adelante, y no quedará un sólo lazo que no sea afectado por la decisión que los hermanos tomen.
Tanto Farrell como McGregor están fantásticos. Se lucen Clare Higgins (la madre de ambos) y Tom Wilkinson (el rico tío Howard, de dudosa honestidad). La excelente música es de Phillip Glass. Y otra cosa, la cámara se mueve, sigue la acción, es parte de la acción. Hay algunos barridos que son milagrosos. Bueno, es Woody Allen.
Una chica que sabe mucho de estas cosas y que es una gran expectadora, me ha dicho que, en contraposición a la total amoralidad de "Match Point", "Cassandra's Dream" es el otro plato de la balanza. Es una muy buena apreciación.
Para verla, recomiendo la compañía de alguien que sea buen expectador.
Saludos

Wednesday, June 8, 2011

"...o andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que lo demás no importa." ("Revolución", Leandro Ipiña -2010)


"Revolución" es una película de ficción histórica que narra el cruce de la Cordillera de Los Andes por parte de un ejército de seis mil hombres, al mando del General José de San Martín, a principios de 1817. "Revolución" es conmovedora por varios motivos. Ya desde el comienzo, la música y las imágenes de esa muralla natural de apariencia inexpugnable, nos dan una idea de la dimensión de la gesta sanmartiniana. De San Martín y su ejército: un ejército popular, formado por lo más noble de este suelo: gente pobre, gauchaje, indiada y negros libertos. Mientras que en Buenos Aires se cocinaban los negocios de la naciente oligarquía, desde Cuyo y desde el Sur de Chile, alimentado por un fervor que sólo puede sentir el pobrerío oscuro, se levantaba el gigante que habría de tener el coraje de cruzar los Andes para hacerle la guerra al godo: Un San Martín irascible, estresado, que sufre los dolores de una úlcera (no podía ser de otra manera). Rodrigo de la Serna está magnífico en su papel.
"No peleamos por cualquier libertad.", dice el General. Buenos Aires le retacea fondos, le quita apoyo político, pero él y los demás héroes de la Revolución latinoamericana están dispuestos a quedarse en pelotas ("como nuestros paisanos, los indios") con tal de llevar su sueño hasta las últimas consecuencias. No pelaban por cualquier libertad. Ciertamente no por la libertad que le interesaba al malnacido de Rivadavia en Buenos Aires: la libertad de comercio, la mirada puesta en Europa.
Escribo ésto y mientras escribo voy pensando que algunas cosas no cambian y que otras vienen cambiando desde hace doscientos años. Y cómo cuesta. Escribo en desorden, sabrán disculpar. Las cosas que cambian despiertan el desagrado de muchos: los que desprecian al desdentado, al cartonero que se caga de frío, a la negrada a la que se dignifica con la AUH y con el acceso igualitario a la tecnología y a la vivienda sin vinchucas. Esa negrada queda bien en el uniforme del Ejército Libertador. A los que la desprecian, el uniforme les queda grande. A quienes hicieron su fortuna usando sangre de gaucho y organizando el genocidio del indio, a esos deberíamos despreciar.
Ipiña ha filmado una gran película con un reparto excepcional de actores apenas conocidos (salvo De la Serna), con el esfuerzo de la provincia de San Juan, con un trabajo enorme y muy bien hecho de los técnicos, de los talentosísimos vestuaristas, de los artistas digitales. Prescinde de la imagen edulcorada, como debe ser: la montaña es durísima, la guerra también.
Hay quien dice que a este país lo hizo grande "el campo". Mentira. A este país, grande o pequeño, lo forjaron los descastados. A las revoluciones las hacen los pueblos.
Hay que verla con los hijos, señalarles los colores de la piel de los héroes. Mis hijos son cuyanos, les sobran motivos para estar orgullosos.
Abrazos

Sunday, June 5, 2011

"¿Adolescente? Sí. ¿Broma? No." ("Hard Candy" - David Slade, 2005)


El título de esta película, protagonizada por la increíble Ellen Page ("Juno", "Inception"), es ya todo un acierto. La expresión en inglés, es literal: es algo dulce pero muy difícil de morder.
Hayley (Ellen Page) es una chica de catorce años que conoce a un señor llamado Jeff (Patrick Wilson) en una sala de chat virtual. Recordemos que la peli es de 2005, y que las redes sociales eran una novedad a la que la gente no estaba enganchada masivamente. Pero ya se veían venir los fenómenos que podían generar. Básicamente la película toma el caso de una relación virtual que pasa a concretarse, como decíamos entonces, IRL: In Real Life. Cuando estas cosas suceden, la relación adquiere matices inesperados, como cualquier relación que cambia. Los sujetos pasan a tener rostros, gestos, voces. Y pasan a cometer actos, que de eso se trata en este caso.
En el caso de "Hard Candy", podemos imaginar que Jeff, un fotógrafo de 32 años que le propone a la joven encontrarse, llevarla a casa y tomarle unas fotografías, es por lo menos un poco perverso. Hasta aquí no nos equivocamos. Y hasta aquí lo que podemos imaginar, porque en adelante no haremos más que sorprendernos. Y temer. Porque "Hard Candy" da mucho, mucho miedo. Fundamentalmente dan miedo las cosas que quedan ocultas.
El trabajo con el color es magnífico: rojos, verdes, azules muy definidos, sin transiciones: en "Hard Candy" hay muy pocos matices. Las luces son prácticamente quirúrgicas, como los diálogos. Se trata de una película con dos personajes, por lo cual la acción (que no cesa ni un instante) se sostiene gracias a la cámara (lo que muestra y lo que no muestra, cómo lo hace: se adivina mucho videoclip) y fundamentalmente a las actuaciones de Page y Wilson.
Sugiero procurarse copañía silenciosa y cálida para verla. Para beber, cerveza Chimay. Roja, de preferencia, pues viene al caso.
Saludos

Friday, May 13, 2011

La última semana...

"La ultima semana beatificamos un papa, casamos un príncipe, hicimos una cruzada y matamos un moro. ¡Bienvenidos a la Edad Media!"
(Mariano, oyente de "La Venganza Será Terrible", con Alejandro Dolina - Radio Nacional AM870)

Tuesday, May 3, 2011

La mirada condescendiente (No entendí "Liquid Sky")

A ver. Para mí se cae de maduro que existe una relación entre fuerza, masa y aceleración. Sé que esa relación tiene una expresión matemática sencilla, elegante. Sé además que esa relación se denomina "Segunda Ley de Newton".
Sé estas cosas porque me las estudié de chico y de mediano y de grande y hoy en día me dan de comer a mí y a mi familia. Entender estas relaciones, digo. Unas poquísimas leyes de la Naturaleza. En realidad lo que nos da de comer es la búsqueda de intríngulis nuevos, o la búsqueda de respuestas a estos intríngulis.
Una cosa es segura: jamás de los jamases daría por supuesto que quien desconozca este tipo de cosas se merezca un trato diferencial o una media sonrisa. Creo que son cosas que están al alcance de todo entendimiento (son ni más ni menos que fruto del intelecto humano), de toda persona un poco compleja y un poco curiosa. De cualquiera.
Con las artes, sin embargo, sucede algo distinto. Y especialmente con las artes que se anastomosan con la industria: el cine, la música, el teatro en menor medida. Existen, me parece sentir, castas y descastados. Existe una mirada de condescendencia por parte de la gente "culta" hacia quienes somos meros consumidores, aún hacia aquellos que somos lo suficientemente curiosos como para despellejar la filmografía de Scorsese (que es, convegamos, un director de masas: Un director "pop"), por decir algo. O de David Lynch. O de Coppola, padre e hija. No dejamos de ser consumidores y me parece que para quien ha abrevado de las mieles de la elevada teoría cinematográfica, las butacas en el cine serían algo así como un mal necesario.
Ni cerca estoy de proponer una tesis que pase por calificar de bodrios a películas ininteligibles para mí como la fascinante "Liquid Sky", o por poner en plano de igualdad a Indiana Jones con el cine de Jim Jarmush. Tal vez es la propia inseguridad: percibo una corriente despectiva. Como si me estuviera perdiendo de algo cuando veo cine, y esa pérdida sólo fuera explicable por la falta de un ojo extra en el medio de la frente que otros tienen y yo no.
Efectivamente es así: el cine tiene un leguaje complejo (mucho más complejo y difuso que el de la Física) del cual los no iniciados captamos quizás un mísero porcentaje. Faltaría que nos dieran una palmadita en la espalda cuando pagamos la entrada. No elegirías, oh persona culta, a un lego para ir a disfrutar de una película "rara", porque esas películas están rodadas para un selecto grupo de "gente sesuda". Es una actitud endogámica, cruel, egoísta y xenófoba. Es como si uno despreciara al otro porque no sabe que la integral es la antiderivada. Es incluso peor porque el lenguaje matemático es más arcano: en el cine al menos hay un hecho dramático, un devenir narrativo. Y en tanto espectador cualquiera tiene derecho a aburrirse como ostra o a emocionarse sin saber ni siquiera por qué. Porque es arte, porque cualquiera, en tanto humano, tiene el derecho de moquear ante los sueños de Kurosawa, porque toca vaya a saber qué fibras en el hipotálamo. Y tal vez a partir de eso, el mencionado idiota se decida a explorar un poco más y hayamos ganado un alma para el Paraíso.
A mí me encantó "Inception" y me pareció un bodrio "El aroma de la papaya verde". Hubo, en el pasado, gente muy generosa que me mostró un poquito del lenguaje de la cámara y de la luz. Hubo gente generosa que me enseñó algunos trucos narrativos, a verlos, a prestar atención para no caer en trampas y para poder entender cuándo hay una chispa de genio. Lo hacían, pienso, porque disfrutaban de compartir aquello que los apasionaba.
A esa gente generosa le agradezco el haberse ahorrado la condescendencia, y les pido disculpas porque todavía me obsesionan los monstruos.
Aunque creo que ellos entenderían que ahí, entre los monstruos que hechizan a doscientos silenciosos espectadores, también puede haber genialidad.

Abrazos

Monday, April 25, 2011

"No soy una chica." ("Déjame entrar", de Tomas Alfredson, 2008)



Hace unos días nos lamentábamos con un amigo de lo bajo que ha venido a caer el viejo y querido vampiro desde que cayó en manos de Anne Rice, quien vino a cubrir con una pátina de aceitoso glamour y densas cucharadas de miel un mito que no hace falta decorar. Ya bastante torturado está el pobre No-muerto, bastante misterio acarrea, demasiadas restricciones tiene su existencia como para venir a pedirle que tenga buen aliento y que cace a sus presas pura y exclusivamente a fuerza de seducción. El mito empalagoso ha tocado definitivamente fondo con la saga "Crepúsculo", donde los vampiros son adolescentes metrosexuales apenas pálidos que se pasean bajo los rayos de Febo como si tal cosa, y que no tienen ni la decencia de asustarse ante un crucifijo.
Aquí traigo esta película sueca, que por supuesto los yanquis han debido de adaptar y filmar ellos mismos, así que lo primero será decir: A no confundirse. El original sueco se titula "Låt den rätte komma in", y puede encontrarse por ahí incluso subtitulado. En inglés se titula "Let the right one in", y en castellano, en un alarde de imaginación, se le dio el original título de "Criatura de la noche". Pero el título original hace referencia a una de las tantas restricciones del vampiro: no entrará a tu casa a menos que lo invites a pasar.
Pero la película de Alfredson lo que cuenta es la historia de dos niños de doce años, Oskar (Kåre Hedebrant) y Eli (Lina Leandersson), que se conocen durante una noche muy fría en un parque blanco y triste de un suburbio de Estocolmo. Oskar proviene de una familia proletaria, vive sólo con su madre y va a una escuela pública donde es víctima de abuso por parte de sus compañeros. Eli, por su parte, vive con un misterioso caballero que bien podría ser su padre. Los niños, la amistad que se va tejiendo entre ellos, el sufrimiento de Oskar por el maltrato al que se ve sometido, su necesidad de comunicarse y la frialdad que todo lo envuelve, van creando una atmósfera narrativa de ritmo sosegado pero sostenido (de ningún modo "lento") que atrapa desde los títulos de presentación. La música merece un aplauso aparte: preciosa y oportuna. Y lo mismo los importantísimos personajes secundarios, que quedan bien definidos.
La historia está narrada casi totalmente en base a recursos puramente clásicos: Contraste de planos picados y contrapicados, planos abiertos, barridos, contraste entre luces heladas y ámbitos cálidos y diálogos absolutamente verosímiles donde se nos ahorran cosas tales como "Los álamos, 1983". No. Si el señor Alfredson quiere situarnos en los albores de los '80 lo hace recurriendo a una dirección de arte perfecta (muebles, atrezzo, música, e incluso el bloque de apartamentos donde transcurre la mayor parte de la película) y a un vestuario logradísimo. También nos ahorra muchísimos efectos digitales, porque es hábil y sabe una verdad de perogrullo: Dan mucho más miedo un par de ojos que se empiezan a dibujar en la oscuridad y de repente no están, que una horrible cara deformada por Photoshop. Y no seguiré comparando aunque me tiente la idea.
En resumen, la "Déjame entrar" sueca es una muy buena película para ver la víspera de un día en el que no debamos madrugar.
Saludos

Thursday, April 21, 2011

"¿Qué son dos metros? ... Un viaje imposible." ("Mar adentro", de Alejandro Amenábar)

El problema conmigo es qu eviví más o menos de cerca el drama de Ramón Sampedro, y que no he podido sino hasta ahora dimensionar la grandeza de (para mí) la mejor película de este inmenso director que es Amenábar.
Ramón es tetrapléjico y busca morirse. Para él, la vida a la que está condenado es una indignidad, y quiere ser digno.
"Se tiró justo cuando la resaca llevaba el agua... y tronchó el cuello". Ramón va dignificando cada momento a base de un humor negro al que sólo él tiene derecho. El mejor de los derechos. Lleva treinta años teniendo derecho. Treinta años desde que "tronchó el cuello contra la arena". ¿Será posible morirse, si uno elige eso?. Uno aprende a llorar riendo. Javier Bardem está magnífico como Ramón. Belén Rueda hace algo muy, muy bello. Y Rosa, Rosa... Mujer buena, mujer valiente. Qué bien, qué bien.
Si bien la película cuenta la historia (real) de Ramón Sampedro, un tetraplégico que lucha por su derecho a una muerte digna, lejos de ser un canto a la muerte, está llenísima de vida. Es una película viva, y todo lo que aparece es vida.
"¿Cómo va a querer morir alguien, con esos ojos?".
Cuando uno mira la vida desde una camilla que otro lleva y no uno, tiene ganas de que eso acabe. Porque vivir es demasiado, demasiado hermoso.
Como extra, Amenábar nos regala un destello de la diversidad española, con el bello canto gallego, la lengua catalana y el castellano unificador. Algo que, también, estaba demasiado cerca como para apreciar.
Hay algo que no es cierto. Y es eso de que uno ve las cosas más importantes que ha vivido. Lo cierto es que allá no hay nada más que nada. Ramón Sampedro, sin embargo, habla de de Ramón Sampedro. Habrá tenido la suerte de ver algo. Será porque tenía unos años por delante para vivir. "¿Es verdad que no sientes nada?". La vida está allí, aquí. Adelante.
Por favor, yo sé que uno no quiere ver películas tristes. Yo lo sé. Pero por favor, hagan el esfuerzo y van a ver lo linda, lo linda, lo linda que es esta película.
Abrazos

Thursday, April 14, 2011

¿Quién mató a la chica? ("The Gift", Sam Raimi, 2000)

"Premonición" es el poco feliz título en español de esta peli con Cate Blanchett, Greg Kinnear y Katie Holmes. El reparto se completa con Keanu Reeves, Hillary Swank y algunos otros muy buenos actores que solemos ver en pelis de Sam Raimi. Y su Oldsmobile amarillo del '73.
Porque Sam Raimi vuelve para pintar al pueblo chico y al infierno grande.
El guión es de Billy Bob Thornton, y según cuentan es un poco autobiográfico. La mamá de Billy Bob, dicen, era vidente.
Annie Wilson (Blanchett) vive en un pequeño pueblo en el que no puede haber secretos. O mejor dicho, en el que todo el mundo conoce parte de las miserias de los demás e inventa el resto. En un pueblo en el que todos tienen secretos bien guardados, secretos que serían capaces de defender a cualquier precio. Pero ¡ay! Annie tiene el poder de penetrar en los secretos de los demás.
Viuda desde hace un año, se mantiene, a ella y a sus tres hijos, gracias a los "donativos" que recibe a cambio de echar las cartas a la gente del pueblo. Pero un buen día es convocada por el escéptico comisario para ayudar a localizar a una chica perdida (Katie Holmes). Como es fácil de prever, todas las historias de la pequeña comunidad están entrelazadas, y el caso de la chica perdida no es la excepción. El crimen, que ya se adivina, tiene implicancias personales para Annie.
Si bien es una peli de "quién es el asesino", hay que destacar que a esta historia un poco trillada Raimi la pule y le otorga un brillo que sólo los grandes pueden. Y es que el querido Sam lustra el film mediante la renuncia de la piedad, en todos los sentidos. Viene de dirigir "Evil dead" y sus secuelas. No va despeinarse por ser cruel con sus personajes, y si la Blanchett se tiene que aguantar golpes en el cuerpo y en el alma, que así sea. Y si un niño debe sufrir... pues la vida, hijo mío, es durísima. Los locos carecen de ciertos pruritos morales, y Raimi no lo ignora.
Pero además, pinta la aldea de manera bella: los planos, los barridos, la luz, son perfectos. La narración es brillante, puro contraste entre la belleza del bosque y la decadencia de la tumba. Puro cine.
¡Oh, horror! ¡Me acabo de descubrir como fan de Sam Raimi! Debí haberlo sabido cuando, hace un treintena de años, me fascinó "Evil dead". O cuando, hace una semana, me quedé sin aliento con "Drag me to hell".
Vean "The Gift" con las luces atenuadas, mientras disfrutan de un Rioja joven (o un tempranillo de San Juan, según) y un poco de queso bien curado.
Abrazos

Thursday, March 24, 2011

Música de Películas (Siete canciones Siete)

Muy buenas.
Aquí les dejo un link con siete versiones mías de canciones de películas de esas que uno ve. No todas están normalizadas, así que es posible que el volumen cambie de una a otra. El orden es antojadizo, y algunos de ustedes ya tienen algunas, dado que las hay que tienen tres años desde que las grabé. Me divierte muchísimo hacer estas cosas... espero que sepan disculpar los fallos y que les gusten, aunque sea un poquito.
1) "The Blower's Daughter" es el leit motiv de "Closer", esa joyita de Mike Nichols con Natalie Portman, Julia Roberts, Jude Law y Clive Owen. La versión original de la canción es de Demian Rice y la encontrarán en su álbum "O". Entrecruzamientos. Uno cambia. And so it is.
2) "Goodnight Moon" es la canción con la que termina "Kill Bill Vol. 2", de Quentin Tarantino, con Uma Thurman. Qué se puede decir de "Kill Bill": el que no la vio, vaya corriendo a conseguirla. La versión original de la canción es de Shivaree, del álbum "I Oughtta Give you a Shot in the Head for Making Me Live in This Dump".
3) "The Morning After" es una canción de la banda española Dover, de su álbum "Sister". Es una canción muy bonita y triste, que sale en una película muy bonita y triste llamada "Camino", de Javier Fesser, con Nerea Camacho. Es un film acerca del amor adolescente, del fanatismo y de cosas que hacen daño. En la peli, quien canta la canción es la bella actriz española Manuela Vellés. Y la verdad es que lo hace muy bien.
4) "Mad World" aparece en el film "Donnie Darko". Hay que ver esta película de Richard Kelly que yo conocí gracias a Patricia. Trabajan Jake Gyllenhaal y su hermanita Maggie. Es la historia de una paradoja, es hermosa. La versión original de "Mad World" pertenece a Gary Jules. Es una canción que se me ha hecho marca, que refiere a muchas cosas que me han pasado y que me pasan ahora. Como las cosas que le suceden a Donnie Darko.
5) "Passive" es una canción de una de las mejores bandas que he escuchado últimamente: A Perfect Circle. Está en su álbum "Emotive". La película en la que aparece es el film de horror y aventuras "Constantine", de Francis Lawrence, con Keanu Reeves y (por suerte) Rachel Weisz. Y Tilda Swinton. Es muy entretenida y bastante tonta. Me encantó.
6) "Change your Mind" es una canción de la banda Sister Hazel, y aparece al final del film "Bedazzled" de Harold Ramis, con Brendan Fraser y la sobrenatural Elizabeth Hurley. "Al diablo con el Diablo" fue (creo) el título en Castellano aquí y allí. Está muy bien para llenar un par de horas de una siesta de domingo.
7) "On Raglan Road" acompaña una escena importante de una película llena de escenas importantes; "In Bruges", de Martin MacDonagh, con Colin Farrell y Brendan Gleeson. Dos matones irlandeses tienen que hacer un trabajo de matones en Brujas ("it's in Belgium"). Una trama muy original, una dirección de actores para aplaudir de pie. La música es una maravilla. Hay que verla. El original de la canción es de The Dubliners.
Debo decir que con todas estas películas he disfrutado mucho. Espero que en ellas busquen los originales.
Les dejo el enlace:
http://www.megaupload.com/?d=1ZM7TTKG
Y un abrazo.

Wednesday, February 16, 2011

Quemá esas cartas, Ludwig ("Immortal Beloved", Bernard Rose, 1994)

Desde el punto de vista estrictamente cinematográfico, "Amada Inmortal" es un biopic sobre Beethoven que adolesce de todos los lugares comunes del género: Toma fragmentos de la música y va contando una historia que podría ser, o no, la del compositor alemán. La crítica ya se encargó de destrozarla y tendrá sus razones. Personalmente, yo vi otra cosa.
Ludwig (Gary Oldman) espera a su amada para un encuentro furtivo en un hotel. Pero, claro, la misteriosa señora no se presenta y esto desata la ira y la impotencia del caballero, que luego de dar rienda suelta a una violencia muy típica de estrella de rock (destroza la habitación del hotel), decide dejarle a la dama una carta. La carta es encontrada muchos años después entre las pertenencias del propio remitente: La Amada Inmortal jamás la recibió. El albacea Schindler(Jeroen Krabbé) decide hacer una entrega tardía de la misiva, pero se encuentra con el problema de averiguar quién es la señora. Para eso deberá visitar a las mujeres que pasaron por la vida de Ludwig, y en el testimonio de cada una irá descubriendo una historia signada por los desencuentros y las frustraciones. Bellísima Isabella Rosellini, hermosa Valeria Golino, entre otras.
"Amada Inmortal" es una película entretenida que no pretende más que ser una especie de thriller policial que consiste en descubrir quién es la chica misteriosa. No juega ni pretende jugar a ser una biografía de Beethoven (andá a hacerle entender eso a la crítica). Se reserva el derecho de dar golpes de efecto maravillosos, de torcer caminos, de complicar las cosas.
Gary Oldman está siempre, siempre brillante (pronto le dedicaremos una maratón). Desde la absolutamente perfecta "Romeo is bleeding", hasta su magnífico Drácula, pasando por su desfigurado Mason Verger en la retorcida "Hannibal"... Oldman es el Beethoven iracundo y venenoso de "Amada Inmortal". Un comentario aparte para la excelente Johanna Ter Steege. Qué buena actriz por Dios.
Por lo demás, la escena que aquí les dejo es una muestra cabal de lo que es la película. El segmento de la Novena Sinfonía conocido como "Himno a la Alegría" interpretado como la huida de un niño abusado que sólo quiere ahogarse entre las estrellas.
http://www.youtube.com/watch?v=7qWbcosJdtU
Buscar buena compañía para verla. Si no se logra convencer a nadie, considerar entonces lo solito que debió sentirse el Ludwig de Rose en aquel hotel, e intentar ser bueno con él, alcanzarlo, darle un abrazo.

Monday, February 7, 2011

Hoy recomienda Mauricio - "El hombre de al lado" (Duprat y Cohn)

En los créditos finales de "El Hombre de al lado" descubrimos que ésta película nació como un proyecto para cortometraje, pero su guión es tan potente que derivó en lo que era inevitable, un largometraje que en tono de comedia negra nos intimida, nos abofetea y nos saca por un momento de nuestra cómoda posición de espectadores. Sin duda que no es sólo el guión el que hace de éste un gran filme. Los roles genialmente puestos para Rafael Spregelburd y especialmente Daniel Aráoz resultan soberbios.
Las imágenes iniciales (no se preocupen, no viene spoiler) ya nos muestran que se viene algo importante. 2 mundos opuestos, el blanco y el negro que se cruzan, se mezclan, se devuelven y se vuelven a cruzar. El espectador tiende a empatizar, como en un partido de fútbol en donde no hay sentimientos involucrados, con el más débil, pero acá no está claro cual es éste. Aráoz interpreta un personaje tan querible como aparentemente sensato es el de Spregelburd. La sensatez juega un rol preponderante en el desarrollo de los personajes. Con el correr de los minutos nos vamos involucrando cada vez más con uno y detestando al otro, pero es una rabia que podría transformarse en piedad. Casi solapadamente pasa el importantísimo papel de la hija de Leonardo (personaje de Spregelburd).
Diseño, Le Corbusier, La Plata, son el telón de fondo de ésta gran obra. Véanla con sus vecinos.
Un abrazo.

Thursday, January 20, 2011

Música de Incultos: Talibán del rocanrol

Y entonces viene mi hermano y me presta este CD de "Las Pelotas", con esa cara que suele poner (de chiquito lo conozco) de "Escuchá ésto. Desburráte."
Y yo voy y me lo escucho.
(A simple vista puedes ver.)
Cualquier cosa es rocanrol. Cualquier cosa. Es evidente que estoy viejo e intolerante y que no sé, porque de otra manera no se explica que haya vuelto a "Pequeñas Anécdotas sobre las Instituciones", y a conmoverme con "Música de fondo para cualquier fiesta animada". Y a saltar de ahí a Serú Girán, lo más precioso que ha dado el rock de este lado de Greenwich. Tal vez me equivoque, porque no sé.
Pero sí hay algo que sé.
(Pensando en el alma que piensa.)
Charly García decidió, creo yo que en su disco "Clics modernos", casarse con la batería electrónica y probar las mieles del pop, para hacer lo que tenía ganas de hacer, que es lo que hacen los artistas. Eso no quita que lo más profundo, complejo y exquisito de su producción haya estado entre este tercer disco de Sui Generis y el primero solista. En el medio, esa tremenda banda que fue Serú. Cuando por allí se apostaba por el bacalao repetitivo y por aquí por la alegría mundialista, vienen estos gigantes a hacer y a decir nada menos que la "Canción de Alicia en el Pais". Ruina sobre ruina. Se me ponen de punta los pelos de la peluca telefónica.
¿Qué músico hace lo que hizo Charly, con el desparpajo y la deliciosa inocencia de la que sólo es dueño el rock? Eran otros tiempos, me digo. Hace falta una época para parir un artista, quizás. Tanto no sé. Pero sí sé una cosa.
(Yo puedo compaginar la inocencia con la piel.)
El disco de "Las Pelotas" comienza con la canción "Personalmente", que personalmente me suena chillout (perdón, Silvio, pero es así), y que personalmente me dan ganas de apagar en cuanto dice "todo es oro, todo es sal". Pero bueno, Charly nos justifica y nos da permiso, porque mientras miraba las nuevas olas , nacían el Wadu-wadu de Virus, el Temblor de Soda Stereo, el hociquito de los Ratones Paranoicos, y así y así hasta que lo que hacía la Bersuit era rock. Y ahora Calle 13 resulta que es rocanrol, así como eso que hace Vicentico con la garganta, que le dicen cantar ¿Será como yo lo imagino, o será un mundo feliz? No sé.
Pero hay algo que sí sé.
A ver. Esto quiere ser un blog sobre cine y entonces recomiendo la peli "Adios Sui Generis", que viene a ser el principio de la revolución. Y todos los videos de Serú Girán. He cumplido.
No me olvido de Los Redondos, no me olvido de Divididos. Digo que hay artistas gigantescos que transitan por donde quieren con una autoridad y una actitud grácil, ganada a fuerza de talento, valentía y ego. Eso y no otra cosa es Charly García. Otros habrá, y estaré siendo injusto. Me disculpo porque no sé.
Pero hay una cosa que sé y es ésto que dicen que dijo Pete Towshend:
"Si grita pidiendo verdad en lugar de auxilio, si se compromete con un coraje que no está seguro de poseer, si se pone de pie para señalar algo que está mal pero no pide sangre para remediarlo, entonces es rock and roll"
Lo demás, todo lo demás, debe ser otra cosa.
Abrazos

Tuesday, January 4, 2011

Cómo nos cambia el dinero ("A simple plan", Sam Raimi)

Convengamos en una serie de cosas. Primero, es mejor tener que no tener. Segundo, Bill Paxton es muy buen actor (Véanse sus intervenciones en "The last supper", "Aliens", "Apollo XIII"... por no hablar de lo bien que lo hace en la serie "Big love".) De Billy Bob Thornton ni hablemos. Tercero, la "clase B" ("serie B") es una usina de buenos cineastas: buenas historias, buen manejo de la cámara y las luces, buena dirección de actores y, por sobre todo, una enorme capacidad para  la transgresión. De todo ésto hace gala Sam Raimi ("Evil dead", "Army of darkness") en "A simple plan" ("Un plan simple" o "Un plan sencillo", según se esté de un lado o del otro del Atlántico).
Raimi cuenta una historia con la que todos hemos fantaseado y que encierra un problema moral más bien de Perogrullo: Nos encontramos un montón de dinero. ¿Cómo transforma eso nuestras vidas? Aquí Raimi cuenta la historia de dos hermanos y de un joven matrimonio a los que le sucede precisamente eso: se encuentran con unos cuantos millones de billetes verdes en un avión estrellado. Lo quieran o no, lo dejen o lo tomen, todo va a ser diferente de aquí en adelante.
Bridget Fonda no es santa de mi devoción pero aquí, como en "Jackie Brown", resulta convincente. Thornton es genial. No sé cuál de los dos hermanos es más complejo, pero la dupla Thornton-Paxton es una maravilla. Las situaciones y las complicaciones de la trama son hasta cierto punto predecibles, pero allí justamente reside la gracia de la historia. Es como si fueran cumpliéndose nuestras propias profecías, pero de manera inesperada. A tal punto que deseamos desesperadamente estar en la piel de Hank (Bill Paxton) para torcer sus actos, siempre, siempre a posteriori. Raimi narra la historia (una excelente historia de familia) como un cuento de hadas: el monstruo va a aparecer y lo sabemos. Igual, estamos encantados. E igual el corazón nos da un vuelco cuando lo vemos en el espejo, aunque sepamos que siempre estuvo muy cerca nuestro.
De eso se trata "A simple plan", porque en el fondo es una película de  monstruos. Como que es de Sam Raimi.
Y, como en nuestras fantasías, todo se vuelve una pesadilla. Y queremos no haber encontrado el dinero, y queremos deshacer lo irremediable, y deseamos regresar al punto en el que tomamos la primera decisión equivocada, porque al fin y al cabo lo importante son los afectos y la familia y nuestra triste y simple vidita apenas burguesa.
Una peli muy, muy buena, señoras y señores.
Abrazos